Con el fin de combatir las desigualdades en Honduras, Moncada propone un plan de gobierno que denomina “Democratización de la economía”. Su principal promesa incluye la presentación ante el Congreso de una ley de justicia tributaria, con la que pretende que quienes más poseen contribuyan con mayores impuestos; esta iniciativa ya fue impulsada por el gobierno de Castro, pero fracasó en el Parlamento.Expertos, no obstante, consideran que Moncada y Nasralla concentran sus energías en las acusaciones mutuas y advertencias de posibles fraudes, dejando de lado la presentación de un plan de gobierno concreto que permita afrontar los retos tradicionales de Honduras en materia de desigualdad e inseguridad.
Durante más de cuarenta años, Salvador Nasralla fue una figura habitual en la televisión hondureña como conductor de programas deportivos y narrador de partidos de fútbol. En 2011, decidió dejar los micrófonos para iniciar su carrera política.
Recientemente, viajó a Washington, donde participó en una reunión del subcomité sobre el Hemisferio Occidental. Varios congresistas expresaron inquietudes sobre el proceso electoral en Honduras. Nasralla y Moncada han denunciado públicamente la posibilidad de fraude en la próxima jornada.
Nasralla fundó el Partido Anticorrupción (PAC) y disputó la presidencia en 2013, cuando perdió frente a Hernández, entonces candidato del Partido Nacional. Volvió a competir en 2017, esta vez respaldado por una alianza de partidos; nuevamente, Hernández resultó vencedor después de un apagón nacional que alteró la tendencia del escrutinio, situación que despertó acusaciones de irregularidades y fraude.
Actualmente, Nasralla compite por el Partido Liberal, formación que gobernó en diversas ocasiones tras la transición democrática de los años ochenta. Aunque el partido se ubica en el centroizquierda, Nasralla argumenta no ser de izquierda ni de derecha, posicionándose en el centro político.
Afirma mantener conversaciones con empresarios internacionales interesados en invertir en Honduras, aunque, actualmente, no lo hacen por la falta de seguridad jurídica. “Yo les daré la seguridad jurídica que necesitan. Son miles de millones de dólares que quieren invertir”, ha dicho Nasralla, quien está casado con la diputada Iroska Elvir y es padre de dos hijos.
Nelson Ávila, candidato del Partido Innovación y Unidad-Social Demócrata (PINU-SD), economista y docente universitario, orienta su campaña a los electores desencantados con las opciones tradicionales.
Además de los principales aspirantes, el proceso electoral hondureño fue impactado por la renuncia de Mario Rivera, de Democracia Cristiana, quien a pocos días de los comicios abandonó la contienda y manifestó su respaldo a Salvador Nasralla durante el cierre de campaña liberal.
Rivera aseguró que su decisión apunta a fortalecer la unidad en un momento que considera decisivo para el futuro del país.
Fuente: telam