10/02/2026
El horroroso crimen de Mia Aguirre, la niña torturada y violada por su padrastro: un fallo que cierra el caso
Fuente: telam
La Corte Suprema dejó firme la condena a 45 años de prisión para Sergio Nicolás Argañaraz por el asesinato ocurrido en Berisso, en 2014
>Mia Aguirre tenía tres años cuando ingresó sin signos vitales al Hospital de Niños de La Plata en agosto de 2014. Presentaba hematomas en todo el cuerpo, fracturas en brazos y costillas, lesiones recientes y antiguas, y signos de abuso sexual. Heridas espantosas que marcaron su corta y sufrida vida.
Primero, su madre, Cecilia Mailén Cabrera, y su padrastro, Sergio Nicolás Argañaraz, dijeron que Mia se había lastimado jugando con chanchos, luego que se había caído de un caballo, y más tarde que se había ahogado con comida y la habían golpeado para reanimarla.
En diciembre de 2021, el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de La Plata sentenció a Argañaraz a 45 años de prisión por homicidio simple en concurso real con abuso sexual agravado por acceso carnal contra una menor de 18 años, aprovechando la situación de convivencia.
Por su parte, a la madre de Mia la declararon culpable de homicidio calificado por el vínculo, aunque los jueces del TOC N°1 platense consideraron circunstancias extraordinarias de atenuación, ya que se encontraba en una situación de violencia de género y vulnerabilidad.
Según aquel fallo judicial de 2021, Mia recibió reiterados golpes y maltratos. Los médicos que la atendieron describieron un cuadro de maltrato infantil severo y un abuso sexual violento. La autopsia confirmó que la pequeña murió por un paro cardíaco causado por el dolor extremo de los golpes, que derivó en un shock neurogénico, y que tenía una grave lesión en sus partes íntimas.
Durante el juicio, personal médico, asistentes sociales y psicólogos también aportaron sus testimonios que sirvieron para reconstruir la vida de Mia y el contexto en el que ocurrió el crimen.
Mia pasó casi toda su vida al cuidado de su abuela materna. Pero en un momento, Cecilia Cabrera denunció a su propia madre por maltratos hacia la niña. A partir de esa denuncia, el Juzgado de Familia resolvió devolverle la tenencia de Mia a Cabrera, decisión que fue cuestionada por varios integrantes de la familia. Poco después llegó el crimen.



