El riesgo país argentino extendió este lunes su avance por undécima jornada consecutiva, llegó a 628 puntos básicos y alcanzó el nivel más alto desde marzo, tras tocar las 641 unidades, el punto máximo en 2026.
El índice elaborado por JP Morgan, que refleja el diferencial entre los retornos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y los títulos de deuda de economías emergentes, había descendido hasta 403 puntos básicos el 7 de julio, su mínimo de 2026. Para observar un guarismo similar, hay que retrotraerse a marzo pasado, cuando se ubicó en 634 unidades.
Desde entonces, el spread se amplió en alrededor de 240 puntos básicos, un incremento superior al 50 por ciento. La tendencia responde a una combinación de un escenario externo menos favorable y las dudas del mercado sobre la marcha de la economía argentina y su capacidad para afrontar los compromisos de deuda en los próximos años.
Entre los elementos que explican la suba se encuentran:
Con un riesgo país por encima de los 620 puntos básicos y rendimientos cercanos al 5% anual para los bonos del Tesoro de Estados Unidos, Argentina debería afrontar tasas próximas al 11% anual para volver a emitir deuda en los mercados internacionales.
Ese nivel de interés implica un costo financiero demasiado elevado para el país. Como resultado, la posibilidad de conseguir financiamiento externo permanece limitada y obliga al Estado a cancelar con dólares propios los vencimientos de capital e intereses.
Un informe de EcoGo remarcó que la venta de los bonos en dólares del país "se profundizó" la semana pasada. "Si bien la suba de tasas en EE.UU. sigue sumando presión, la deuda argentina cae mucho más que la de la región, reflejo de un componente idiosincrático montado sobre una economía que no tracciona y encuestas que empiezan a mostrar chan ces de ballotage con resultado abierto.
"Si bien todavía falta mucho, nos empezamos a correr desde el escenario 1 (fuerzas centrípetas/ordenadoras) al escenario 2 (fuerzas centrífugas/desordenadoras) que venimos incluyendo en nuestros informes", sumó el reporte de la consultora encabezada por Marina Dal Poggetto.
Los analistas de Mills Capital explicaron que la suba del riesgo país "refleja una combinación de factores externos e internos. A los factores idiosincráticos de Argentina se sumó un contexto internacional más desafiante, marcado por la situación geopolítica y la suba de las tasas americanas, que afecta especialmente a los mercados emergentes".
"No lo interpretamos necesariamente como un cambio en los fundamentals de Argentina, sino como un momento de mayor volatilidad en el que el mercado está poniendo un mayor premio al riesgo. Los fundamentals siguen siendo un factor de soporte: la acumulación de reservas, el superávit fiscal y la mejora del frente externo continúan siendo elementos importantes", refirió el análisis.
"Hacia adelante, la evolución del riesgo país va a depender de que estos fundamentals se mantengan y de cómo se despejen las incertidumbres políticas. Si el escenario internacional se normaliza y Argentina continúa mostrando mejoras en sus variables fundamentales, hay espacio para que parte de esta prima de riesgo se vuelva a comprimir", consideraron desde Mills Capital.