Inicialmente la policía trató de dispersar a los manifestantes tirándoles agua y luego miembros de la fuerza usaron balas de goma y gases lacrimógenos. Los incidentes se produjeron pasadas las 21, luego de que un nutrido grupo de personas -residentes chilenos y miembros de organizaciones políticas y sociales- manifestó pacíficamente frente al consulado de Chile en esta provincia para expresar su solidaridad con quienes protestan en el país vecino pero luego, al trasladarse a la plaza, ocurrieron los incidentes.
Previamente, en el Consulado local, ubicado en las calles Belgrano y Emilio Civit, de la capital provincial, un importante grupo de ciudadanos chilenos que reside en Mendoza, acompañado por militantes de agrupaciones de Izquierda, se sumaron a las manifestaciones contra el gobierno de Sebastián Piñera, sobre todo por la cifra de víctimas que ya ascendió a 11, bajo la consigna "Chile no está en guerra", en alusión a las polémicas palabras vertidas por el mandatario de la nación trasandina.
Debido a esta manifestación, convocada por las redes sociales para las 18.30, fueron varios los agentes de la fuerza pública que se dispusieron a vigilar la situación. Todo se descontroló a la noche cuando los manifestantes abandonaron el lugar y comenzaron a provocar a las efectivos que estaban apostados en la Plaza Chile. "Atacaron con objetos contundentes como piedras, hierro, bulones, no sólo al personal policial sino a personas que estaban haciendo relevamiento periodístico en el lugar", indicó el jefe de la fuerza.