No fue fácil el comienzo: a los 9 minutos, Brasil contó con un penal, pero Gabriel Jesús desaprovechó la posibilidad de colocar a su equipo en ventaja al desviar su remate, con un disparo rasante que pasó cerca del palo izquierdo de Andrada. Pero enseguida, a los 13 minutos, Alex Sandro le hizo una falta a Messi dentro del área y el rosarino convirtió el penal tras el rebote.
Argentina supo afirmarse en el terreno a partir de la ventaja y terminó ganando un partido que representa un nuevo avance en su proceso de construcción, con vistas a la Copa América 2020. Además, con el valor añadido de haberse llevado el clásico sudamericano, siempre de repercusión mundial.
Fuente: La Nación