4 de abril de 2025
El Tribunal Constitucional de Corea del Sur destituyó al presidente Yoon Suk-yeol por la imposición de la ley marcial

La Justicia afirmó en su fallo que el ahora mandatario depuesto “cometió actos que violaron la Constitución y la ley, incluida la movilización de fuerzas militares y policiales para obstruir el ejercicio de la autoridad de la Asamblea Nacional”
La decisión fue adoptada con el voto a favor de los ocho jueces del máximo tribunal surcoreano. Para que la destitución fuera ratificada, se requería el respaldo de al menos seis de los ocho magistrados que componen la instancia.
El fallo, leído por el presidente interino del tribunal, Moon Hyung-bae, tiene efecto inmediato y es irrevocable
El tribunal también subrayó que el despliegue de tropas tenía fines políticos, lo que violó la neutralidad política de las fuerzas armadas y sus deberes constitucionales. Los jueces afirmaron que Yoon utilizó el poder militar para enfrentar a los ciudadanos, un acto que no solo violó la ley, sino que también fue una traición a la confianza del pueblo surcoreano.
Yoon Suk-yeol se convierte así en el segundo presidente en la historia del país en ser destituido por el tribunal, después de Park Geun-hye en 2017. La destitución de Yoon obliga a Corea del Sur a celebrar nuevas elecciones presidenciales dentro de los próximos dos meses, lo que abre un período de incertidumbre política en un momento crítico para la nación.La declaración de ley marcial de Yoon desató una ola de protestas y divisiones en la sociedad surcoreana, con millones de personas en las calles, tanto a favor como en contra de su gobierno. El clima político en Seúl se volvió tenso, y las medidas de seguridad se intensificaron ante la expectativa del fallo del tribunal.Al momento de la lectura del veredicto, los manifestantes anti-Yoon estallaron en júbilo, con lágrimas, aplausos y celebraciones en las calles cercanas al tribunal. Algunos incluso coreaban consignas y se abrazaban con emoción.
Por otro lado, los seguidores de Yoon se congregaron cerca de su residencia, donde expresaron su desacuerdo con el fallo, algunos con llantos y fuertes gritos.La administración de Yoon también se ha visto afectada por la política exterior, ya que el país fue golpeado por un arancel del 25% a sus exportaciones a Estados Unidos después de que el presidente Donald Trump impusiera tarifas globales.
Según el profesor Vladimir Tikhonov de la Universidad de Oslo, Corea del Sur ha estado “parcialmente paralizada” desde diciembre, enfrentando dificultades tanto por la falta de un presidente legítimo como por los desafíos externos e internos.Además de la destitución, Yoon enfrenta un juicio penal separado por cargos de insurrección relacionados con su intento de imponer la ley marcial, lo que añade otra capa de incertidumbre sobre su futuro político y personal. Mientras tanto, el país se prepara para elecciones presidenciales, con Lee Jae-myung, líder del Partido Democrático de la oposición, como uno de los principales favoritos en las encuestas.Según Byunghwan Son, profesor de la Universidad George Mason, “la misma existencia del sistema, que no colapsó a pesar del intento de golpe de estado, demuestra que la democracia surcoreana puede sobrevivir incluso a los mayores desafíos”.
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