29 de abril de 2025
“El virus del COVID-19 es definitivamente artificial y surgió del Instituto de Virología de Wuhan”
Así lo aseguró el neuropsiquiatra argentino, Gabriel de Eurasquin, en una entrevista con Infobae En Vivo
“No es un virus que tuviese ningún pariente natural, es decir, ninguno de los virus de los murciélagos ni de otros animalitos de la China con los que se lo vinculó tienen ninguna relación directa con este virusâ€, resaltó.
“Este virus es lo que se llama una quimera, es decir, que combina elementos crÃticos en su estructura de diferentes virus y que eso suceda naturalmente es raro. No hay ninguna evidencia de que eso haya sucedido de forma natural, porque no se encontró nunca un huésped natural para este virus antes del humano >De Erausquin mencionó que la evidencia sobre la artificialidad del virus fue publicada en revistas cientÃficas serias por investigadores de Europa y Asia desde 2021. Además, recordó que una advertencia inicial provino de la viróloga china Li Meng Yan, quien publicó en Shanghái un estudio sobre la estructura semisintética de la proteÃna del virus y que posteriormente se refugió en California ante amenazas del régimen chino.
En 2020, dos equipos de investigación independientes, uno en PaÃses Bajos y otro en el Reino Unido, llegaron a conclusiones similares sobre la manipulación genética del SARS-CoV-2. Según De Erausquin, ambos grupos confirmaron que la proteÃna del virus presentaba caracterÃsticas imposibles de atribuir a un proceso natural.“Pienso que los chinos trataban de desarrollar un virus humanizado para hacer una vacuna y se les escapóâ€, expresó el neuropsiquiatra. Criticó también las condiciones de bioseguridad del laboratorio de Wuhan, que calificó como “desastrosasâ€.En su análisis, De Erausquin también abordó las consecuencias del Covid-19 prolongado, o long Covid, y su relación con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Explicó que ciertos individuos tienen una predisposición genética que los hace más vulnerables a desarrollar sÃntomas prolongados tras la infección por SARS-CoV-2, asà como manifestaciones tempranas de Alzheimer.De Erausquin recordó que esta lÃnea de investigación surgió al inicio de la pandemia, en una reunión organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Nueva Delhi, que dio origen al Alzheimer’s Association Consortium on the Neuropsychiatric Sequelae of SARS-CoV-2 (CNS SARS-CoV-2), el cual continúa desarrollando estudios a nivel internacional.
