En la operación brasileña de la semana pasada, más de 1.400 agentes registraron 350 objetivos en diez estados del paÃs, desde simples gasolineras de las afueras hasta las lujosas oficinas de la avenida Faria Lima en San Pablo, considerada el principal centro financiero de Brasil, con decenas de instituciones financieras involucradas en la trama criminal que habÃa puesto en marcha un sofisticado y articulado sistema de blanqueo de capitales. “Todo esto demuestra cómo el crimen se sirve de estructuras y servicios perfectamente integrados en el tejido económico-financiero para ocultar y multiplicar los ingresos ilÃcitos. Precisamente el efecto multiplicador es una amenaza considerable, porque corre el riesgo de ‘limpiar’ el crimen organizado, convirtiendo a sus miembros en sujetos totalmente legÃtimos desde el punto de vista económico, si no también desde el punto de vista polÃtico-económicoâ€, explica Guerra a Infobae. Según el experto, lo preocupante es que, según revelan las investigaciones, nos encontramos ante una penetración sistémica del PCC en el tejido financiero del paÃs. “No se trata de operaciones aisladas, sino que el PCC parece haber entrado en la avenida Faria Lima de forma estructurada. Está claro que algo asà solo puede ocurrir en la medida en que una organización criminal tiene acceso a profesionales e instrumentos como abogados, contables, operadores financieros, fintech e intermediarios capaces de crear y gestionar estructuras societarias complejasâ€. Una sola empresa fintech gestionó 8.500 millones de dólares a través de cuentas ficticias, mientras que en la avenida Faria Lima el PCC controlaba al menos 40 fondos de inversión con un patrimonio de unos 5.500 millones de dólares, utilizados para adquirir instalaciones, terminales portuarias, flotas de camiones y más de 100 inmuebles de lujo. Paradójicamente, mientras la policÃa registraba las oficinas en la avenida Faria Lima, que cruza los barrios nobles de Pinheiros, Jardim, Itaim Bibi y Vila OlÃmpia, el Ãndice bursátil de San Pablo, Bovespa, seguÃa una tendencia opuesta al clima local. Tras abrir con una subida del 1,6%, cerró la jornada con una ganancia del 1,32%, hasta los 141.049 puntos, el segundo valor más alto de su historia.
La reacción inmediata del Gobierno a la operación de la semana pasada fue imponer a las fintech las mismas obligaciones de transparencia bancaria que a los bancos. La medida era reclamada desde hacÃa tiempo tanto por la Federación Brasileña de Bancos (Febraban), que representa a los bancos convencionales, como por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El Brasil de Lula, que rechazó la propuesta de Trump de declarar al PCC como organización terrorista, decidió no ingresar en la OCDE, a pesar de que durante los anteriores gobiernos de Michel Temer, primero, y Jair Bolsonaro, después, se habÃa iniciado el proceso de adhesión. Los estándares que el organismo internacional exige a los paÃses que quieren ser sus miembros son muy altos: buenas prácticas de gestión pública, apertura comercial, responsabilidad fiscal, libertad económica y un compromiso serio con la lucha contra la corrupción son requisitos básicos para ingresar.El proyecto de ley que el Ministerio de Justicia presentará en los próximos dÃas al Congreso para establecer una legislación antimafia en Brasil también ha sido criticado por haber eliminado lo que se consideraba su punto central, es decir, la creación de una Agencia Nacional de Lucha contra las Organizaciones Criminales, inspirada en el modelo de la Dirección Investigativa Antimafia (DIA) italiana. La agencia tendrÃa la tarea de coordinar a nivel nacional la lucha contra el crimen organizado, hoy fragmentada entre conflictos de competencias entre la policÃa, el ministerio público y los órganos técnicos. “Una agencia nacional permitirÃa una mejor coordinación entre el nivel federal y el estatal de los distintos órganos de investigación, acelerando la recuperación de patrimonios ilÃcitos y haciendo posible la investigación de fenómenos delictivos cada vez más complejos, que explotan la economÃa legal, como las redes transnacionalesâ€, explica Guerra a Infobae. Para el experto, “desde el punto de vista de la especialización en delitos complejos, como el lavado de dinero, la extorsión sistémica, la infiltración en las licitaciones públicas, en el sector inmobiliario y en el institucional, Brasil ha alcanzado un buen nivel, aunque en muchos casos se actúa de forma descoordinada. Una agencia nacional aglutinarÃa las distintas competenciasâ€. Además, se tratarÃa de una evolución que podrÃa beneficiar a nivel internacional. “Fenómenos como el PCC, el narcotráfico internacional o las grandes estructuras dedicadas al lavado de dinero ilÃcito, para ser combatidos, requieren intercambios de información rápidos, seguros y sin riesgo de dispersión. Una agencia nacional de este tipo se convertirÃa en un interlocutor único y estable para las investigaciones de carácter transnacionalâ€, afirma Guerra. En el proyecto de ley se mantiene, en cambio, el punto que prevé la confiscación de los bienes del delincuente, que pasarán al Estado y, hasta un 5%, al informante que ayude a su captura.El PCC tiene ahora una ramificación global, no solo en la exportación de cocaÃna, sino también en las redes de blanqueo y reinversión legal de este dinero. Y si todavÃa hay debate entre analistas brasileños e italianos sobre si definir al PCC como mafia o no, lo único seguro es que este grupo criminal ha logrado extender su influencia en 28 paÃses del mundo, blanqueando su dinero de las formas más diversas. Desde las sociedades offshore en el Caribe hasta las casas de cambio en Paraguay y las criptomonedas, utilizando redes europeas y chinas, el PCC, como todas las organizaciones criminales, siempre va un paso por delante de quienes lo investigan. “Un aspecto fundamental en el que debemos trabajar todos juntos es precisamente el de las herramientas para acceder a las pruebas digitales y los datos en lÃnea, incluidos los almacenados en la nube y en plataformas de criptomonedas. Pienso en tratados de asistencia judicial recÃproca más ágiles, acuerdos con proveedores de servicios en la nube y plataformas de intercambio de criptomonedas, y normas para preservar las pruebas electrónicas transfronterizasâ€, sugiere Guerra.
El mayor desafÃo ahora lo representa China. Casualmente, el mismo dÃa de la operación brasileña, el 28 de agosto, la red de lucha contra los delitos financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos lanzó la alarma sobre las redes de blanqueo de capitales chinas utilizadas por los cárteles mexicanos en el sistema financiero estadounidense. Una alerta que también es válida para Brasil, ya que el PCC ha comenzado a utilizar justo las redes criminales chinas para sus actividades de blanqueo. En su comunicado, la FinCEN explica cómo “las restricciones monetarias de México impiden que se depositen grandes sumas de dólares estadounidenses en instituciones financieras mexicanas, lo que dificulta la capacidad de los cárteles para blanquear fondos a través del sistema financiero formal mexicano. Las leyes de la República Popular China sobre control monetario limitan la cantidad de dinero que los ciudadanos chinos pueden transferir al extranjero cada añoâ€. Asà se unen las dos necesidades. Las redes criminales chinas con sede en Estados Unidos venden los dólares estadounidenses comprados por los cárteles de la droga con sede en México a los ciudadanos chinos que tratan de eludir las leyes chinas sobre control monetario.