El fenómeno editorial de Quiero morir, pero también comer tteokbokki comenzó en 2018, cuando Baek publicó el libro en Corea del Sur. La obra, que recoge conversaciones grabadas con su psiquiatra y ensayos personales, abordó de manera directa la salud mental, un tema tradicionalmente estigmatizado en la sociedad surcoreana.
Según medios locales, la serie vendió alrededor de 600.000 copias en Corea y más de un millón a nivel mundial, con traducciones en más de 25 paÃses. En el Reino Unido, la edición inglesa alcanzó las 100.000 copias vendidas en seis meses y fue recomendada por The New York Times y BBC.La secuela, Quiero morir, pero sigo queriendo comer tteokbokki, publicada en 2019, profundizó en sus conflictos internos y en la naturaleza de la sanación, como ella misma escribió: “No es un proceso linealâ€.
El impacto de la obra de Baek Se-hee en la conversación sobre salud mental fue inmediato y profundo. Los medios internacionales destacaron que su honestidad ayudó a normalizar el diálogo sobre enfermedades mentales en Corea del Sur, alentando a muchos lectores a buscar ayuda profesional y a compartir sus propias experiencias.Las reacciones tras su fallecimiento reflejaron el alcance de su legado. En redes sociales, lectores de todo el mundo compartieron testimonios sobre cómo los libros de Baek les ofrecieron consuelo y compañÃa en momentos difÃciles. La familia, a través de la Korea Organ Donation Agency, recordó que Baek “querÃa compartir su corazón con otros a través de su trabajo, y alimentar sueños de esperanzaâ€.
El legado de Baek Se-hee trasciende las cifras de ventas y la notoriedad internacional. Su obra abrió un espacio para la vulnerabilidad y la empatÃa, y su vida y muerte inspiraron a otros a hablar con honestidad sobre el dolor y la esperanza. Como ella misma expresó, a veces basta con ser sincero para ofrecer consuelo a quienes atraviesan la oscuridad.