La dueña, se supo luego, estaba atada dentro de una de las habitaciones cuando el fuego fue controlado. Posteriormente, un trabajo de la División Homicidios del Departamento Delitos Contra las Personas, en conjunto con el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°11, determinó la existencia de tres focos de fuego, todos armados en forma intencional con el fin de ocultar el crimen.
Uno de los sospechosos era un vecino de nacionalidad paraguaya, conocido por visitar frecuentemente a la jubilada y, en esta oportunidad, aprovechó su confianza para entrar con intenciones de robo, según determinaron los detectives al reconstruir los hechos.
El segundo acusado permaneció prófugo hasta que fue arrestado en Saladillo, también en la provincia de Buenos Aires, con colaboración de la policÃa local. Ambos quedaron imputados por homicidio criminis causa.
DÃas atrás, otra jubilada, La investigación reveló que un grupo conocido como la Según la causa, durante el asalto el grupo realizó una videollamada con Sandoval y le enviaron fotos de la caja fuerte vacÃa. Parte de lo ocurrido quedó registrado en esos dispositivos, que también se usaron para planificar el robo.El expediente cuenta con siete imputados, entre ellos el propio Sandoval y Hugo IsaÃas Castillo San MartÃn, señalado como supuesto lÃder de la banda, también detenido en una unidad penitenciaria. Ambos figuran como partÃcipes necesarios del homicidio. Las autoridades solicitaron el secuestro de los teléfonos que habrÃan sido usados para dar órdenes desde prisión.