Las autoridades detectaron que el ardid se apoyó en videos y recursos digitales modificados con inteligencia artificial para simular presentaciones de Fantino, una maniobra clave para ganar la confianza de la vÃctima y persuadirla de invertir. La causa fue calificada como delito de estafa en carácter de autor y/o partÃcipe necesario y ya tuvo una audiencia preliminar, donde Pablo Sánchez, defensor del principal acusado se presentó y no objetó la carátula.
Diversas señales pueden alertar sobre la manipulación digital en materiales audiovisuales. El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) aconseja desconfiar de videos o imágenes que utilicen titulares alarmantes o que busquen apelar a las emociones para provocar una reacción inmediata.
Además, la examinación atenta del rostro, la piel y la coherencia de los rasgos resulta clave. Según el INCIBE, “el desenfoque alrededor del personaje o los movimientos poco naturales son pistas para sospechar un deepfakeâ€.
El análisis manual es indispensable, pero existen soluciones tecnológicas efectivas. Herramientas de detección apoyadas en IA pueden analizar el lenguaje, el tono, los patrones y la veracidad de imágenes, videos y mensajes.
Asimismo, el asistente virtual Genie de la empresa puede leer mensajes, analizar videos y sugerir si un contenido es una estafa, señalando los factores que llevaron a esa conclusión.