TEPCO anunció que, tras recibir la autorización final, planea retirar las barras de control después de las 19:00 y poner en marcha el reactor. De los siete reactores de la planta, solo uno será reactivado en esta fase.
El gobierno japonés, bajo el liderazgo de la primera ministra Sanae Takaichi, impulsa el regreso de la energÃa nuclear para reducir la dependencia de combustibles fósiles, alcanzar la neutralidad de carbono para 2050 y abastecer la creciente demanda energética asociada al desarrollo de la inteligencia artificial.
La unidad de Kashiwazaki-Kariwa será la primera planta operada por TEPCO en reanudar operaciones desde 2011, mientras Fukushima Daiichi continúa en proceso de desmantelamiento, casi quince años después del accidente.El complejo nuclear incorporó medidas como un muro antitsunami de 15 metros de altura, sistemas de energÃa de emergencia elevados y diversas mejoras de seguridad tras el desastre de Fukushima.Yumiko Abe, residente local de 73 años, manifestó a la AFP: “La electricidad de Tokio se produce en Kashiwazaki, asà que ¿por qué poner en riesgo a la gente de aquÃ? Eso no tiene sentidoâ€. Keisuke Abe, de 81 años, expresó: “La situación sigue sin estar bajo control en Fukushima, ¿y TEPCO pretende reactivar una planta? Para mÃ, eso es absolutamente inaceptableâ€.
El pasado 8 de enero, siete grupos contrarios al reinicio de la planta entregaron una petición con casi 40.000 firmas a TEPCO y a la Autoridad de Regulación Nuclear de Japón. La solicitud advirtió que la planta está situada en una zona de falla sÃsmica activa y recuerda el fuerte terremoto sufrido en 2007.
Antes del desastre de 2011, que provocó la muerte de alrededor de 18.000 personas, la energÃa nuclear representaba cerca de un tercio de la generación eléctrica de Japón.
El presidente de la empresa, Tomoaki Kobayakawa, declaró al diario Asahi que “la seguridad es un proceso continuo, lo que significa que los operadores involucrados en la energÃa nuclear nunca deben ser arrogantes o demasiado confiadosâ€.
Japón ocupa el quinto lugar mundial en emisiones de dióxido de carbono, detrás de China, Estados Unidos, India y Rusia, y mantiene una alta dependencia de combustibles fósiles importados. En 2023, cerca del 70% de la electricidad nacional provino de carbón, gas y petróleo. El gobierno prevé reducir esa proporción al 30-40% en los próximos 15 años, ampliando tanto la generación renovable como la nuclear.De acuerdo con el plan aprobado en febrero, la energÃa nuclear representará aproximadamente una quinta parte del suministro energético japonés en 2040, frente al 8,5% registrado en el año fiscal 2023-24. Mientras tanto, el paÃs sigue enfrentando el reto de desmantelar la planta de Fukushima, un proceso que, según las estimaciones actuales, tomará varias décadas.