Los controles, realizados junto a la provincia de Buenos Aires y el municipio de Pinamar, abarcaron todo tipo de vehÃculos y contemplaron verificación de documentos, condiciones de circulación y pruebas de alcoholemia. Frente al alto tránsito y las actividades recreativas, la conducción temeraria incrementa el riesgo de incidentes graves.
Desde el sábado pasado, el intendente local, Juan Ibarguren, determinó la realización de nuevas medidas para endurecer los controles y sanciones.
Entre las disposiciones más relevantes, el municipio dispuso que quienes participen en picadas o realicen maniobras peligrosas en la zona enfrentarán multas que van de $5.000.000 a $15.000.000.Quienes provoquen accidentes deberán hacerse cargo del pago total de los gastos de salud y seguridad derivados de sus acciones imprudentes.Las nuevas reglas aplican a camionetas, UTVs, cuatriciclos y cualquier otro vehÃculo que incurra en infracciones. Estos vehÃculos serán secuestrados e incautados por las fuerzas de seguridad. El municipio ya organizó seis operativos en accesos, egresos y todo el frente de ruta para reforzar los controles.
“Si te crees que sos un capo por meterte en una propiedad privada a correr picadas, las vas a pagar. Si te parece piola darle un cuatriciclo o UTV a un menor de edad, hay consecuenciasâ€, enfatizó.