30 de abril de 2026
El deshielo acelerado estaría alargando los días en la Tierra: la razón detrás del fenómeno
Un equipo de la Universidad de Viena y la ETH Zúrich determinó que la jornada terrestre se extiende 1,33 milisegundos por siglo, una tasa sin precedentes en los últimos 3,6 millones de años
Un equipo de la Universidad de Viena y la ETH Zúrich identificó un alargamiento de los días terrestres causado por el cambio climático y el aumento del nivel del mar. El fenómeno, vinculado al deshielo polar, no tiene precedentes en los últimos 3,6 millones de años. Los cambios, aunque sutiles, pueden afectar a sistemas tecnológicos y científicos a nivel global.
Según reportó la revista científica Journal of Geophysical Research: Solid Earth, el día terrestre se está extendiendo a un ritmo aproximado de 1,33 milisegundos por siglo. Los investigadores detectaron este incremento utilizando modelos basados en fósiles marinos y técnicas avanzadas de aprendizaje profundo. El análisis demuestra que la velocidad del alargamiento actual supera cualquier registro de los últimos 3,6 millones de años.
La redistribución de la masa terrestre y oceánica, producto del deshielo acelerado, altera la rotación del planeta. "El ritmo de cambio climático moderno no tiene precedentes desde el Plioceno tardío", afirmó Benedikt Soja, profesor de Geodesia Espacial en la ETH Zúrich.
Para analizar la evolución de la duración del día, el equipo científico recurrió a los foraminíferos bentónicos, organismos marinos unicelulares cuyos restos fósiles permiten inferir fluctuaciones antiguas del nivel del mar. La composición química de estos fósiles ofrece datos precisos sobre los cambios de masas oceánicas a lo largo de millones de años.
El grupo aplicó un modelo probabilístico de aprendizaje profundo que vincula las alteraciones del nivel del mar con variaciones en la rotación de la Tierra. Según la Universidad de Viena, "el modelo captura la física de los cambios del nivel del mar, a la vez que se mantiene robusto ante las grandes incertidumbres inherentes a los datos paleoclimáticos", explicó el geocientífico Mostafa Kiani Shahvandi, primer autor del estudio.
El deshielo de los polos y los glaciares de montaña eleva el nivel del mar, lo que redistribuye la masa del planeta y disminuye la velocidad de rotación. Este proceso explica el alargamiento progresivo de los días y sugiere que la influencia humana ya supera la de factores naturales históricos.
"El deshielo acelerado de los casquetes polares y glaciares en el siglo XXI está elevando el nivel del mar, lo que ralentiza la rotación de la Tierra y, por lo tanto, alarga el día, de forma similar a un patinador artístico que gira más despacio cuando extiende los brazos", detalló Kiani Shahvandi.
El análisis identificó un evento comparable hace unos 2 millones de años, aunque la tasa actual de cambio es mayor. Solo entonces, el planeta experimentó una variación cercana, pero nunca tan intensa ni rápida como la observada entre 2000 y 2020.
Aunque el aumento de la duración del día se mide en milisegundos, los expertos advierten que estos cambios pueden afectar sistemas que dependen de una sincronización precisa. Según el reporte, la navegación espacial, las telecomunicaciones y los sistemas de posicionamiento global requieren información exacta sobre la rotación terrestre.
"El actual aumento acelerado puede atribuirse principalmente a la influencia humana", remarcó Soja, quien advirtió que, para finales del siglo XXI, el impacto del cambio climático podría superar al de la Luna en la duración del día.
Los días de 24 horas exactas no son una constante: la duración varía por los efectos gravitacionales de la Luna y por múltiples procesos geofísicos que actúan en el interior, la superficie y la atmósfera terrestre. El cambio climático moderno se suma a esa lista de factores.
Las conclusiones del estudio subrayan el papel del ser humano en la alteración de los ritmos planetarios. El equipo científico sostiene que el alargamiento de los días, aunque imperceptible para la vida cotidiana, marca una señal inequívoca del impacto del cambio climático en los sistemas físicos de la Tierra.
"Este rápido aumento en la duración del día implica que el ritmo del cambio climático moderno no tiene precedentes, al menos desde el Plioceno tardío", enfatizó Soja en declaraciones recogidas por la universidad. El análisis paleoclimático, basado en fósiles y modelos matemáticos, permite poner en contexto la dimensión inédita del fenómeno actual.
La investigación anticipa que la tendencia continuará durante las próximas décadas, con consecuencias para la ciencia y la tecnología. Los científicos instan a monitorear el fenómeno de cerca, dado que la precisión en la medición del tiempo resulta clave para múltiples actividades humanas y sistemas globales.