30/11/2025
“Que los bancos trabajen de bancos”: por qué el sistema financiero argentino comenzó a ganar menos dinero
Fuente: telam
El pedido de Javier Milei empieza a impactar en las entidades. Las nuevas reglas del mercado, la caída de los títulos públicos y la mora de los préstamos afectan los balances
>La rentabilidad de los bancos argentinos cayó en 2025 y no pudo sobrellevar lo que algunos analistas llaman “la tormenta perfecta”. Ese escenario combina la Pero la caída no parece ser coyuntural sino que da señales de un cambio de rumbo. El Presidente En los hechos, esto significa que su negocio sea captar depósitos y dar préstamos al sector privado, en lugar de hacer lo que vino ocurriendo durante casi dos décadas: tener como principal cliente al Estado mediante la compra de bonos del Tesoro y del Banco Central. Ese giro empezó a mostrar consecuencias sobre la rentabilidad de las entidades.
Financiar las arcas públicas en lugar de al sector privado puede ser muy conveniente hasta que deja de serlo. Y eso es lo que empezó a transitar el sistema financiero argentino, el único de la región que entre junio de 2024 y el mismo mes de 2025 vio caer su rentabilidad en relación al año anterior, según un informe de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban). La utilidad neta de los bancos argentinos cayó de 3.301 a 1.409 millones de dólares en el período analizado que no incluye el tercer trimestre, donde se agudizaron los factores negativos.Pocos días atrás se conoció una señal de alerta que llegó desde Madrid. Las casas matrices de Santander y BBVA, los dos principales bancos extranjeros que operan en la Argentina, advirtieron que ¿Por dónde se esfumó la rentabilidad? “En los últimos meses, los bancos perdieron más por la mesa de operaciones que por la mora en el crédito”, resume Diego Pizzulli, CEO de IOL Inversiones. “Los bancos en el pasado ganaron bastante plata, en general todos. Si uno mira los ROE de los bancos, es menos de la mitad de lo que eran en la época que le prestaban al Estado. Pasaron de 30 o 35% a menos del 10%”, explicó.
La clave pasó por la política monetaria y las exigencias para fondearse que trajo el nuevo escenario. “El Gobierno dejó las tasas reales por las nubes para desalentar cualquier clase de corrida, y en el fondo sirvió”, explicó Pizzulli, al considerar que el Gobierno antepuso bajar la inflación a cualquier otro objetivo.Para la disminución de la rentabilidad de los bancos pesó más la decisión oficial que el contexto adverso para el crédito. Según Juan Pablo Grisolía, socio líder de Servicios Financieros de EY Argentina, la caída se vinculó al impacto de “las medidas más restrictivas que aplicó el regulador para contener la inflación y las tensiones cambiarias, en un escenario de creciente incertidumbre previa a las elecciones”.
“La exposición de cada banco a estos instrumentos explicó otra parte de la caída en los resultados de las entidades”, contó Grisolía, quien no deja de destacar que el sistema sigue siendo “robusto, solvente y líquido”.
Curat identificó el inicio de “una tormenta perfecta” a partir de julio cuando se implementó el desarme de Leliq y se profundizó la volatilidad del dólar.
En ese marco, enumeró las dificultades para los bancos:- Curat destacó también la caída de los títulos públicos en pesos y la “mayor inflación desde el piso de mayo, que repercutió en el gasto salarial y en el resultado monetario.
En vista de este escenario, Pablo Curat planteó que las expectativas actuales del sector apuntan a “cerrar 2025 con rentabilidad anual nula en el mejor de los casos y a esperar que el nuevo marco de liquidez, con tasas más bajas y moderación del riesgo país, cree condiciones para una eventual recuperación del crédito y la rentabilidad en 2026″.
La suba de las tasas de interés pega de la peor manera en cuanto a la calidad de la cartera crediticia. Cuando el costo de dinero se va hacia arriba “los buenos pagadores se apuran a cancelar sus deudas y permanecen en el sistema los deudores de menor calidad”, apunta Curat.“Por un lado, el aumento en la morosidad impidió el devengamiento de intereses en muchos préstamos. Por otro, el empeoramiento de la calidad crediticia obligó a las entidades a incrementar la previsión por incobrabilidad, lo que impactó en el resultado negativo de sus balances
Fuente: telam



