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01/01/2026

Park Chan-wook y lo divertido del terror que revuelve el estómago

Fuente: telam

El director surcoreano reflexiona sobre la película “No hay otra opción”, candidata al Oscar y premiada en festivales del mundo, sobre un gerente despedido que cometía asesinatos horripilantes

>Park Chan-wook es uno de los directores más famosos de Asia, un autor muy apreciado tanto por sus complejas y, a menudo, críticas visiones de su país natal, Corea del Sur, como por escenas de horror estremecedoras. Pero cuando Park empezó a trabajar en No Other Choice (No hay otra opción), realmente quería dirigirla como una película estadounidense, tanto así que pasó 12 frustrantes años intentando conseguir financiación de estudios de Hollywood. El material original, la novela de suspense y horror The Ax de Donald E. Westlake, publicada en 1997, estaba ambientada en Estados Unidos, “así que simplemente me pareció muy natural”, dijo. “No le di demasiadas vueltas”.

Sin embargo, los estudios estadounidenses, poco dispuestos a arriesgar, tenían otras ideas y Park finalmente hizo la película en Corea del Sur. Pero la decisión tuvo ventajas, como la oportunidad de reunirse con Lee Byung Hun (Squid Game, KPop Demon Hunters), la superestrella coreana que trabajó por primera vez con Park en la película Joint Security Area de 2000, y que interpreta a Mansu, el exgerente atribulado, en esta ocasión.

En ese entonces, ninguno de los dos atravesaba un buen momento. “El director Park había fracasado en sus dos primeras películas, y yo había fracasado en mis primeras cuatro, así que realmente no había muchas esperanzas”, recordó Lee. Pero Joint Security Area resultó ser un éxito para ambos, ganó múltiples premios y se convirtió en la película más taquillera de la historia de Corea en ese momento.

Como aquella película, No Other Choice fue un éxito de taquilla en Corea del Sur, ganó premios en festivales y recibió críticas entusiastas. En Estados Unidos, obtuvo tres nominaciones a los Globos de Oro y está preseleccionada como mejor película internacional en los Oscar.

No es solo el jet lag de todos esos viajes entre Corea y Estados Unidos, explicó Park. “Creo que aquí la gente está muy acostumbrada a estar con un cóctel en la mano y hablar con extraños todos los días, pero eso es algo muy ajeno para nosotros en Corea. Además, Bong y yo somos muy introvertidos, lo que lo hace aún más difícil”.

Park ha realizado una serie de películas aclamadas por la crítica desde que empezó a pensar en lo que sería No Other Choice. Entre ellas están The Handmaiden (2016), que fue la primera película coreana en ganar un premio BAFTA, y Decision to Leave, por la que Park ganó el premio a mejor director en Cannes en 2022.

En persona, el director, de 62 años, es de habla suave y carácter cálido, vestido con un suéter burdeos sobre una camisa blanca, algo que no se esperaría del creador de algunos de los filmes más intensos y visualmente impactantes de su generación. Hablando a través de un intérprete, describió en un restaurante de Los Ángeles la larga lucha para adaptar “No Other Choice” desde que se enamoró de la novela en 2005.

El problema, acorde con una película centrada en el dinero, comenzó con la financiación. “No es que no me ofrecieran nada”, dijo sobre los ejecutivos de Hollywood con los que habló. Pero no era ni cerca de lo que él sentía que necesitaba para hacer la película.

“Hace años, una de nuestras productoras, Michèle Ray-Gavras, me sugirió que, ya que no podíamos hacer una película estadounidense, por qué no la hacíamos coreana”, dijo. “Pero yo seguí esperando e ignoré su sugerencia. Pero ahora que la hicimos coreana, pienso: ¿por qué no lo hice antes?”

Por supuesto, sí hay elementos coreanos, como el dolor casi insoportable de la familia por perder su cuenta de Netflix. “En Estados Unidos tienen otras plataformas como Paramount, Disney o Max, pero en Corea la gente sobre todo ve Netflix”, dijo el director. La angustiante pérdida de prestigio cuando el esposo es despedido también tiene un tinte especialmente coreano. “El público coreano puede empatizar más con eso porque la sociedad coreana todavía mantiene rastros de valores confucianos, donde ser un buen esposo y padre está muy relacionado con tu trabajo y la posibilidad de ganar dinero”.

“Lo ves metiendo esas salchichas repugnantes, pero él mismo también se asquea por lo que está haciendo, casi vomita”, dijo Park. “Así que esa parte es graciosa, pero se mezcla con todas estas emociones que usualmente no se sienten juntas”.

“El humor que me gusta surge de situaciones absurdas”, afirmó. “Pero creo que lo que me resulta gracioso no es tan distinto de lo que le parece gracioso a los demás”.

El escritor Viet Thanh Nguyen trabajó con Park en la adaptación para HBO de su novela sobre un espía comunista en la California posterior a la Guerra de Vietnam, El simpatizante. “Park no hizo ningún chiste en mi presencia”, recordó el autor.

Con “No Other Choice”, uno de los mayores desafíos de Park fue lograr que las motivaciones de Mansu resultaran creíbles. “Tuve muchas conversaciones con Byung Hun en las que me preguntaba: ‘¿Solo porque alguien pierde su trabajo, se convierte en un asesino serial?’”, contó. “Incluso argumentó que él mismo no se convertiría en un asesino serial en esa situación”.

Park y Lee han tenido varias conversaciones filosóficas de este tipo a lo largo de los años. Tras el estreno de Oldboy y la trilogía de la venganza de la que forma parte, Lee le preguntó al director: “¿De dónde salen todas esas emociones violentas y rabiosas? Y el director Park respondió que quizá, precisamente porque lleva una vida tranquila y normal, puede expresar esas emociones extremas a través de su imaginación”.

Añadió: “En realidad, se trata de proponer de manera convincente que en el mundo hay personas que actúan de manera diferente a uno mismo. Creo que eso permite que el público y el lector amplíen su imaginación y su comprensión de la humanidad”.

Fuente: telam

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