03/02/2026
La NASA posterga para marzo la misión Artemis II a la Luna por una fuga de combustible
Fuente: telam
Las persistentes pérdidas de hidrógeno líquido durante una prueba clave del cohete SLS forzaron a abandonar la ventana de febrero y a replantear el cronograma de lanzamiento en la primera misión tripulada rumbo a nuestro satélite natural en más de cincuenta años
>El ambicioso plan de la La agencia espacial estadounidense decidió posponer para marzo el lanzamiento de su primera misión tripulada lunar desde el final del programa Apolo, luego de detectar fugas persistentes de hidrógeno líquido durante una prueba decisiva del Sistema de Lanzamiento Espacial, el gigantesco cohete conocido como SLS.
La decisión no respondió a un único evento aislado, sino a una acumulación de señales técnicas que surgieron durante el ensayo general de lanzamiento, una simulación completa que replica cada paso previo al despegue real. El procedimiento se interrumpió cuando faltaban apenas cinco minutos para alcanzar el punto crítico de la cuenta regresiva, un momento que debía confirmar que el sistema estaba listo para volar.El administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicó que la agencia dejó atrás la ventana de febrero y que marzo apareció como la fecha más cercana viable, aunque sin día definido.El hidrógeno líquido, uno de los dos propelentes principales del SLS junto con el oxígeno ultrafrío, volvió a colocarse en el centro de la escena. Durante la operación de abastecimiento en el Centro Espacial Kennedy, más de 2,6 millones de litros debían fluir hacia los tanques del cohete de 98 metros de altura y permanecer allí durante horas, como ocurriría en una cuenta regresiva real.
Los equipos técnicos detuvieron la carga al menos dos veces para aplicar técnicas correctivas ya ensayadas en pruebas anteriores, incluidas las del primer vuelo no tripulado del SLS en 2022.
A pesar de esos intentos, la fuga persistió. Los ingenieros pausaron el procedimiento, calentaron componentes del hardware y ajustaron el flujo del propelente para estabilizar el sistema. Finalmente, lograron completar el llenado tanto de la etapa central como de la etapa de propulsión criogénica provisional, un logro parcial que permitió avanzar hacia la cuenta regresiva final.Ese avance duró poco. Cuando el reloj marcaba aproximadamente cinco minutos antes del final previsto del ensayo, el secuenciador terrestre de lanzamiento detuvo automáticamente las operaciones debido a un aumento en la tasa de fuga. El sistema actuó como estaba diseñado, priorizando la seguridad ante cualquier comportamiento fuera de los márgenes aceptables.A los problemas con el hidrógeno se sumaron otros inconvenientes detectados durante el ensayo. Isaacman mencionó trabajos adicionales pendientes en el módulo Orion, retrasos en las operaciones de cierre y fallas intermitentes en la transmisión de audio desde tierra.
El aplazamiento de Artemis II trasciende una simple reprogramación. Se trata de la primera misión tripulada estadounidense con destino lunar en más de medio siglo y de un paso esencial dentro de una estrategia más amplia que busca establecer una presencia sostenida en la Luna.
A diferencia de las últimas misiones Apolo, Artemis II no intentará entrar en órbita lunar ni realizar un alunizaje. Su objetivo central será probar en vuelo los sistemas vitales de la cápsula Orion, incluidos el soporte vital, las comunicaciones y la navegación en el espacio profundo. Cada uno de esos sistemas debe demostrar un funcionamiento impecable antes de autorizar misiones que incluyan descensos a la superficie.
La tripulación está integrada por tres astronautas estadounidenses y un canadiense. Reid Wiseman comandará la misión, acompañado por Victor Glover y Christina Koch, ambos con amplia experiencia en vuelos espaciales. Jeremy Hansen, ex piloto de combate, completará el equipo y se convertirá en el primer canadiense en viajar hacia la Luna. Durante el ensayo general, los cuatro siguieron las operaciones desde Houston, a casi 1.600 kilómetros del lugar de lanzamiento.La agencia aclaró que no existe una fecha oficial dentro de marzo. Antes de fijarla, los equipos deben revisar completamente los datos recopilados durante la prueba, mitigar cada problema detectado y decidir si resulta necesario realizar un nuevo ensayo general. El margen de maniobra no es amplio.
Isaacman insistió en que la seguridad se mantuvo como la máxima prioridad. “Como siempre, la seguridad sigue siendo nuestra máxima prioridad, para nuestros astronautas, nuestro personal, nuestros sistemas y el público. Como se mencionó anteriormente, solo lanzaremos cuando creamos estar preparados para emprender esta misión histórica”. La frase sintetiza una filosofía que, aunque costosa en términos de tiempo, busca evitar riesgos inaceptables en vuelos tripulados.
Más allá del contratiempo inmediato, el administrador de la NASA enmarcó el aplazamiento dentro de una visión de largo plazo. El programa Artemis, explicó, evolucionará con el tiempo para permitir una presencia lunar continua y sostenible, en línea con la política espacial de la administración del presidente Donald Trump. “Lograr que esta misión sea un éxito significa regresar a la Luna para quedarse y un futuro para Artemis 100 y más allá”.Las últimas personas en volar a la Luna fueron Gene Cernan y Harrison Schmitt, en 1972, durante la misión Apolo 17. Doce astronautas caminaron sobre la superficie lunar entre 1969 y 1972, comenzando con Neil Armstrong y Buzz Aldrin. De aquellos pioneros, solo cuatro continúan con vida.
El entusiasmo por volver a explorar más allá de la órbita terrestre sigue vigente entre quienes se preparan para hacerlo. “Están tan entusiasmados con que volvamos a la Luna”, dijo Wiseman. “Solo quieren ver a los humanos lo más lejos posible de la Tierra descubriendo lo desconocido”. La frase resume el impulso humano detrás de una empresa tecnológica compleja, donde cada válvula, cada sensor y cada línea de código debe funcionar en armonía.Marzo aparece ahora como el próximo horizonte, aunque el calendario definitivo dependerá de que el SLS y la cápsula Orion demuestren estar listos para cumplir, sin fisuras, una misión cargada de historia y expectativas.
Fuente: telam


