Todo comenzó el 17 de julio cuando una mujer lo denunció por un delito contra la integridad sexual ante la División de Violencia Familiar de la provincial que le otorgó en el acto un botón.
Las actuaciones fueron enviadas a la fiscalía en turno y ese mismo día la mujer fue examinada por el médico forense y la Dirección de Servicio Social del Poder Judicial. Además, fueron solicitadas las grabaciones que puedan ser de utilidad para la investigación a las divisiones de Videovigilancia y Cibercrimen.