1 de abril de 2026
La crisis obliga a Cuba a quintuplicar su billete más alto: los 5.000 pesos nuevos apenas alcanzan para un salario mensual
El Banco Central reconoce implícitamente el colapso del poder adquisitivo con la mayor actualización del cono monetario desde la Tarea Ordenamiento de 2021, mientras el PIB acumula una caída de más del 15% en cinco años
El Banco Central de Cuba (BCC) anunció este martes la puesta en circulación de dos nuevas denominaciones —2.000 y 5.000 pesos cubanos— que comenzarán a distribuirse de forma gradual desde La Habana al resto del país a partir del 1 de abril. Los billetes equivalen a 3,9 y 9,7 dólares en el mercado informal, donde el peso cerró los últimos días a 515 unidades por divisa, un mínimo histórico. El de 5.000 pesos, el de mayor denominación en la historia de Cuba, apenas cubre el salario mensual promedio de un trabajador estatal.
La medida formaliza un deterioro monetario que la dictadura gestionó en silencio durante años. Hasta esta semana, el billete de mayor valor era el de 1.000 pesos, equivalente hoy a menos de dos dólares al cambio informal. La necesidad de cargar fajos para comprar aceite, pagar el transporte o adquirir medicamentos en el mercado negro se había vuelto una estampa habitual en la isla. El BCC justificó la emisión en la necesidad de "facilitar las transacciones en efectivo, reducir los costos por la logística del efectivo y ganar en agilidad operativa".
La raíz del problema es bien conocida. La Tarea Ordenamiento, la reforma monetaria de enero de 2021 para eliminar la dualidad cambiaria, desató una espiral que el Estado no logró contener. El índice de precios al consumo cerró ese año en el 77%, y aunque la cifra oficial descendió hasta el 14,07% en 2025 según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el economista Pavel Vidal estima que la inflación real —calculada con precios del mercado informal— rondó el 70% interanual. Desde 2021, la tasa informal del dólar pasó de 24 a 515 pesos cubanos.
El cuadro macroeconómico agrava el diagnóstico. El Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), organismo oficial adscrito a la Universidad de La Habana, estimó que el PIB se contrajo un 5% en 2025, tercer año consecutivo de retroceso y caída acumulada superior al 15% desde 2020. La crisis energética actuó como "eje de arrastre sobre el resto de sectores": la generación eléctrica cayó un 13,7% interanual por el envejecimiento de las termoeléctricas construidas con tecnología soviética en los años sesenta. El dictador Miguel Díaz-Canel reconoció una caída del 4% en los tres primeros trimestres, sin publicar cifras oficiales completas.
Los nuevos billetes incorporan por primera vez en la numismática cubana imágenes de mujeres. El de 2.000 pesos lleva el retrato de Mariana Grajales Cuello, patriota mulata nacida en Santiago de Cuba en 1815 que movilizó a toda su familia —incluidos sus hijos Antonio y José Maceo— hacia las guerras de independencia del siglo XIX, y murió en el exilio en Kingston en 1893. El de 5.000 pesos reproduce a Celia Sánchez Manduley, guerrillera de la Sierra Maestra y colaboradora de Fidel Castro tras el triunfo de 1959. Ambas piezas utilizan el cien por ciento de su área e incorporan hilo de seguridad y marca de agua.
La reacción en redes fue inmediata. "Mi salario en un billete", escribieron decenas de usuarios cubanos al conocer el anuncio del BCC. Otros señalaron que el sueldo de un médico estatal —unos 5.736 pesos mensuales según la ONEI— quedará pronto resumido en una sola pieza de papel, sin ningún alivio real sobre los precios. En 2023, la dictadura había negado que fuera a emitir billetes de alta denominación. La inflación ganó ese debate.
