Martes 30 de Junio de 2026

Hoy es Martes 30 de Junio de 2026 y son las 14:04 - Radio argentina 89.3 Mhz Catamarca 436 Resistencia Chaco para comunicarte 362 4879579 Radio argentina 89.3 Mhz Catamarca 436 Resistencia Chaco para comunicarte 362 4879579

30 de junio de 2026

Cuarenta horas en una balsa y un teléfono casi sin batería: la fuga que llevó a un disidente chino a la libertad en Canadá

Tras cuatro intentos fallidos, años de cárcel y dos deportaciones, Dong Guangping desafió la niebla y el mar para reencontrarse con la familia que lo esperaba desde 2015

Un viaje por mar de unas 40 horas en una balsa con un teléfono a punto de apagarse. Detención en Corea del Sur. Eso es solo parte de lo que el disidente chino Dong Guangping soportó para escapar de su país natal. Llegó a Canadá a finales de la semana pasada, un destino que anhelaba desde hace más de una década.

Dong había estado encarcelado en China varias veces, incluso por sus actividades para conmemorar la represión de 1989 contra manifestantes prodemocracia en la Plaza de Tiananmen, en Beijing, y por intentos anteriores de huir.

"Es como vivir en una jaula. Muy asfixiante", declaró Dong en una entrevista en video con The Associated Press desde Toronto al referirse a la falta de libertad de expresión en China.

El disidente de 68 años dijo que tras su liberación de prisión, no pudo recibir prestaciones de jubilación ni renovar su pasaporte y que estaba bajo vigilancia policial constante.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China indicó que el gobierno gestiona la entrada y salida de sus ciudadanos de acuerdo con la ley y que los ciudadanos chinos deben acatar la Constitución y la ley.

Dong intentó huir al menos tres veces antes: en 2015 a Tailandia, donde las autoridades lo deportaron de regreso a China; en 2019, cuando trató de nadar hasta una isla taiwanesa frente a la costa oriental de China; y en 2020, cuando llegó a Vietnam, solo para ser deportado de vuelta otra vez.

El mes pasado, lo intentó de nuevo.

En las primeras horas del 24 de mayo, partió con buen tiempo desde Weihai, una ciudad costera del este de China en la provincia de Shandong, en una balsa motorizada. Tenía puesta la mirada en Japón, convencido de que el gobierno allí no lo devolvería a China.

Pero al día siguiente llegó la niebla. Cuando notó que su teléfono, del que dependía para la navegación por GPS, estaba en su última barra, se aterrorizó. Su batería externa también se agotó. Cambió rápidamente a su plan de contingencia: Corea del Sur.

Dong recordó que el temor era profundo porque su diminuta embarcación podría volcar si aumentaban el viento y el oleaje. Pero no tenía forma de regresar y dejó atrás el miedo a la muerte.

"Las condiciones de vida en el país son tan terribles que estar vivo es poco diferente de estar muerto", señaló Dong. "Así que no tiene sentido temer a la muerte. Si avanzas, hay una posibilidad de vivir".

Por la noche, vio luces a lo lejos y se dirigió hacia ellas. La primera embarcación no oyó sus gritos de auxilio y se fue. Más tarde, se encontró con un barco pesquero que aceptó subirlo a bordo. Les pidió a los pescadores que llamaran a la policía para que lo ayudara.

La guardia costera surcoreana lo detuvo por presuntamente violar la ley de inmigración del país. Solicitaron una orden para arrestarlo formalmente, pero un tribunal la rechazó, al señalar que es "difícil reconocer fundamentos y necesidad suficientes" para su detención.

Más tarde, Dong fue enviado a un centro de refugiados en Incheon, una ciudad portuaria cerca de Seúl. A principios de este mes, la agencia de la ONU para los refugiados se puso en contacto con él mediante una videollamada, contó.

Después, un responsable del centro de refugiados le preguntó su estatura, peso y el color de sus ojos. Al principio se preocupó, pero resultó ser una buena señal. Su abogado le dijo que era a solicitud de la misión diplomática canadiense, relató.

Aproximadamente una semana después, Dong abordó un vuelo y llegó a Toronto el viernes. Aún no sabe qué procedimientos legales estuvieron implicados en su traslado, pero supuso que se basó en la cooperación entre los gobiernos de Corea del Sur y Canadá y la agencia de la ONU.

"Me siento muy sorprendido, extremadamente sorprendido. Es como si todavía estuviera en un sueño. Es muy rápido", manifestó Dong.

Creía que el estatus de reasentamiento en Canadá que su familia obtuvo en 2015, antes de que las autoridades tailandesas lo deportaran de regreso a China, seguía siendo válido.

La embajada de Canadá en Corea del Sur declinó comentar sobre el caso de Dong. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur apuntó que el país manejó el caso "de acuerdo con la ley y los principios", pero no especificó el papel de Seúl en la organización del traslado de Dong a Canadá. La agencia de la ONU para los refugiados declinó comentar sobre casos individuales por razones de confidencialidad y protección.

Dong dijo que se siente como en casa tras llegar a Toronto, al afirmar que por fin probó la libertad por primera vez en más de una década.

"No hay ni un atisbo de miedo", aseguró Dong.

Espera ganarse la vida, posiblemente como conductor de camión o conductor de Uber.

Pero la alegría no ayuda a Dong a dejar atrás las deportaciones por parte de las autoridades tailandesas y vietnamitas.

En 2015, Dong y su familia fueron a Tailandia para solicitar el estatus de refugiado ante la agencia de la ONU para los refugiados, pero las autoridades tailandesas lo arrestaron después y lo devolvieron a China, según Amnistía Internacional. Su exesposa y su hija lograron reasentarse en Canadá.

El activista huyó a Vietnam en 2020, pero fue enviado de regreso en 2022. Fue encarcelado cada vez que lo devolvieron a China. Dijo que planea consultar a un abogado para ver si puede demandar tanto a Tailandia como a Vietnam.

Para Dong, la lucha está lejos de terminar. También planea seguir adelante con su llamado a la democratización de China.

A finales de la década de 1990, el exagente de policía distribuyó folletos con sus artículos sobre temas como la represión de Tiananmen. Fue encarcelado durante tres años en 2001 por incitar a la subversión.

También pasó más de ocho meses tras las rejas por su participación en un acto conmemorativo de las víctimas de la represión, después de ser arrestado en 2014, contó.

"Mi objetivo final es que China logre una democracia constitucional", afirmó Dong.

(Con información de AP)

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Chaco: imputarán a dos ex directores del Hospital de Quitilipi por contratar a la falsa médica

El fiscal Marcelo Soto investiga si las autoridades del centro de salud omitieron controlar las credenciales de Lidia Mabel Ojeda, acusada de ejercer la medicina sin título habilitante y de atender a más de 1.200 pacientes

La niña que canta mientras le aplican inyecciones para crecer: el sueño de conocer a Messi y hacerle una pregunta muy especial

Emma Costa tiene 8 años y a los tres su crecimiento se detuvo. Tras una larga búsqueda llegó el diagnóstico: déficit de crecimiento severo e insuficiencia de cortisol. En medio del tratamiento con hormonas del crecimiento, su mamá perdió el trabajo y hoy lucha para salir adelante

Santilli asume como jefe de Gabinete: la amplia convocatoria y el fastidio de un sector del Gobierno con el PRO

Javier Milei le tomará juramento al funcionario que reemplazará a Manuel Adorni. Habrá presencia de gobernadores y dirigentes aliados, pero en el oficialismo acusan al partido liderado por Macri de querer hacer uso político de la designación

Comentarios

Escribir un comentario
Tu comentario se publica directamente al enviarlo.
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.