Capitanich mencionó que el contexto actual permite observar una destrucción del aparto productivo-industrial lo que genera incertidumbre respecto a la sustentabilidad del trabajo.
Ante esto instó a los trabajadores, a través de su unidad y poder de movilización, a que defiendan los intereses de la clase trabajadora.
Aseguró que “esto es un deber a los héroes y mártires que ofrendaron su vida para garantizar la existencia de derechos laborales y de organizaciones gremiales que fueron capaces de defender los intereses de la clase trabajadora”.
Respecto a esto recordó que el Justicialismo enarbola las banderas de la clase trabajadora en el marco de una doctrina simple, práctica, popular, profundamente humanista y profundamente cristiana.
“Nuestra doctrina que enuncia los grandes principios que deben ser desarrollados por una teoría más profunda en su concepción filosófica e ideológica reconoce una composición poli-clasista que evita la lucha de clases”, apuntó.