El inciente no implicó daños a la propiedad de la terminal ni a las grúas que se encontraban operando.
La situación se produjo cuando la nave, se aproximó al muelle, impactando al buque de APL, que se encontraba amarrado y realizando faenas.
Tras el incidente, montaron un operativo especial para intentar recuperar los contenedores caídos.
Según fuentes, los contenedores hundidos transportaban automóviles de lujo y mercancías de alto valor económico.