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22 de agosto de 2021

La CGT impulsa ampliar la participación femenina al 50%

La modificación regiría  a partir de la renovación de autoridades del 11 de noviembre e implicaría duplicar la cantidad de miembros del consejo directivo. Las gremialistas quieren debatir los detalles de la iniciativa. 

La modificación regiría tras la renovación de autoridades del 11 de noviembre. La modificación regiría tras la renovación de autoridades del 11 de noviembre.
El consejo directivo de la CGT comenzó esta semana el debate para producir una reforma estatutaria que permita ampliar del 30% al 50% la participación de las mujeres en la conducción a partir del próximo turno de renovación de autoridades, previsto para el 11 de noviembre, aunque las gremialistas quieren debatir cómo se concretará la iniciativa.

El objetivo de que el sector femenino de los sindicatos ocupe la mitad de los espacios de conducción en la central sindical implicaría duplicar la cantidad de integrantes del consejo directivo, que pasaría de 35 a 70 miembros, según las fuentes consultadas.

El debate del miércoles último en la sede de Azopardo al 800, el primero de forma presencial desde el comienzo de la pandemia de coronavirus, continuará el martes próximo para formalizar la convocatoria al Comité Central Confederal para el 22 de septiembre, así como el llamado al Congreso Nacional de elección de autoridades para los próximos cuatro años, a realizarse el 11 de noviembre en el predio del gremio mercantil en Parque Norte.

Pero los integrantes del consejo directivo profundizarán también el debate sobre la reforma del estatuto de la CGT -en la que ya trabajan sus especialistas y asesores legales- para ampliar la participación de la mujer en los cargos de conducción desde el 30% vigente, estipulado desde 2002 por la Ley de Cupo Sindical Femenino 25.674, al 50% que se plantea como nueva meta.

Según los voceros gremiales consultados por Télam, los cambios estatutarios en estudio incrementarían de 35 a 70 los cargos femeninos en el consejo directivo, por lo que a partir de noviembre cada gremio que integre la conducción tendría dos representantes en el órgano colegiado -un hombre y una mujer- aunque la ley 25.674 estipule un mínimo del 30% como cupo obligatorio.

La ley, sancionada en 2002, estableció el 30% como piso femenino también para las delegadas en las negociaciones colectivas y para las listas eleccionarias de los sindicatos, lo que a su vez es contemplado por el artículo 47 del estatuto vigente de la CGT, aunque hoy esté incumplido, ya que hoy solo ocupan cargos dos mujeres: Noé Ruiz (secretaria de Igualdad de Oportunidades y Género) y Sandra Maiorana (secretaria de Salud).

La iniciativa busca elevar de 35 a 50% el número de mujeres en el consejo directivo de la central obrera. La iniciativa busca elevar de 35 a 50% el número de mujeres en el consejo directivo de la central obrera.

Sobre las reformas en carpeta, Vanesa Siley, diputada nacional (Frente de Todos-Buenos Aires) y secretaria general del sindicato de Trabajadores Judiciales (Sitraju), sostuvo en diálogo con Télam que las mujeres deben acceder a los cargos de conducción, tanto en sus propios gremios como en la CGT, y explicó que la norma de cupo sindical modificó la histórica Ley de Asociaciones Sindicales 23.551.

"Esos cambios rigen para las uniones, gremios, federaciones y confederaciones, es decir, para las organizaciones de primer, segundo y tercer grado, y especificaron un cupo de al menos el 30 por ciento en cargos titulares. O sea, de los 35 actuales en el consejo directivo de la CGT, entre 11 y 12 deberían ser para el sector femenino", puntualizó.

Para la referente nacional de la Mesa de Mujeres Sindicalistas, más allá de esos cambios estatutarios, la tarea tiene que realizarse "en resguardo de los principios legales y del modelo sindical argentino vigente", y en ese sentido afirmó que si la reforma que se proyecta incorpora un cupo del 50 por ciento de mujeres debe, ineludiblemente, regir para los cargos titulares de la CGT.

"Se trata de una oportunidad histórica inigualable para el movimiento obrero y para la CGT. Una verdadera reforma estatutaria no solo debe apuntar a que las mujeres ocupen esos cargos de conducción sino a construir una agenda con perspectiva de género", planteó Siley.

Para la gremialista y diputada, una verdadera y profunda discusión sobre el tema debe encaminarse a un debate sobre "por qué las mujeres menores de 25 años están mayormente desocupadas, por qué perciben salarios inferiores a los hombres, por qué cobran una remuneración menor en las ramas industriales, y por qué entre ellas es más grave la situación de precarización y subcontratación laboral, lo que es preciso resolver".

"Es decir, existen problemas estructurales que será preciso analizar y debatir a fondo y resolver de manera definitiva. Esa es la verdadera reforma. Las mujeres, en los sindicatos y en la CGT, deben ocupar cargos de conducción", exhortó Siley.

Alicia Castro, extitular de Aeronavegantes entre 1991 y 2003, quien fue delegada de base y tripulante de cabina por 20 años en Aerolíneas Argentinas y diputada nacional y también fue vicepresidenta de la Internacional de Trabajadores del Transporte (uno de cuyos lemas es "el sindicato es el mejor lugar de la mujer"), consideró "muy importante" el proyecto que promueve la CGT.

"Esa iniciativa es muy importante, en especial luego de muchos años de discusión y debate del cupo femenino por el machismo perverso y penetrante", advirtió.

Castro, también cofundadora del Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA) en los años menemistas junto a Hugo Moyano, Néstor Cantariño, Juan Carlos Schmid y Juan Manuel Palacios, entre otros, aseguró a Télam que ese "machismo" provoca, por ejemplo, que los dirigentes de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) "se excusen en la aplicación del cupo femenino en sus gremios con el argumento de no tener afiliadas, en lugar de fomentar esa necesaria tarea".

La exgremialista de Aeronavegantes recordó que en los años del menemismo sólo ella y la fallecida Mary Sánchez (entonces a cargo de la Ctera, del sector educativo) encabezaban gremios, y luego advirtió que muchas veces "se incorpora a las mujeres en las organizaciones solo por compromiso y como secretarias de Actas, cuando deberían llegar a los cargos por capacidad y no por un cupo".

"Lo primero que se necesita es producir un cambio cultural, es decir, desideologizar el rol femenino, porque a la mujer solo se le encomienda el cuidado de niños y adolescentes. Las mujeres deben sentirse libres para ocupar esos espacios, por lo que es muy buena la iniciativa de la CGT, aunque hay que estudiarla a fondo", profundizó.

Castro sostuvo, además, que la reforma estatutaria y la participación femenina en la central obrera contribuirían a terminar con "las políticas que solo la desprestigian".

Por otro lado, en relación a debates más generales del ámbito sindical, Castro señaló que el movimiento obrero tiene "una extensa tradición de lucha y hay ejemplos: Germán Abdala, Raimundo Ongaro, Agustín Tosco. La meta en aquella época y hoy era y es diferenciarse de los 'gordos' de la CGT, muchos de los cuales volvieron a engordar, aunque hay algunos ejemplos virtuosos".

Por otro lado, la secretaria general de la filial porteña del gremio docente Sadop (docentes privados), Alejandra López, respaldó la intención de la CGT de ampliar la participación femenina, aunque indicó que la propuesta requiere "un amplio debate y estudio", y se pronunció por la necesidad de que el sector femenino del gremialismo adopte una posición política sobre el proyecto.

"Habrá que aguardar para saber cómo continúa el proceso de reforma estatutaria. Pero es una iniciativa superadora. Lo importante será conocer qué implicará, qué lugares ocuparán las mujeres y cómo", subrayó López.

Por su parte, Graciela Aleñá, del Sindicato Trabajadores Viales y Afines (Stvyara), adelantó que acompañará la iniciativa de la CGT, y resaltó la importancia de reformar el estatuto para acompañar a la sociedad en "la lucha y visualización de la igualdad de género".

"Que la nueva conducción de la CGT, a elegirse en noviembre, procure que participe un importante cupo femenino, incluso mayor al estipulado por ley, remite al fuerte compromiso del sindicalismo argentino en acompañar el cambio social que la clase trabajadora impone y por el que luchan a diario las mujeres en sus diferentes roles", evaluó.

Aleñá, que integra el espacio Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona) y la CATT, añadió a Télam que "se viven momentos históricos, por lo que hay que acompañar los cambios para reconocer a las representantes de las trabajadoras, que cada vez son más".

Finalmente, Ana Lemos, secretaria de Interior de la Unión Obrera Ladrillera (Uolra), celebró la iniciativa de la CGT y llamó a incorporar "real y efectivamente" a las mujeres sindicalistas en el consejo directivo, y relacionó el proyecto con "la lectura de la situación y de la realidad por parte de su conducción".

"Esta necesaria incorporación fue construida por las mujeres trabajadoras durante la resistencia al Gobierno de Cambiemos en la calle, con unidad, articulación, movilización y lucha. Las demandas y reivindicaciones hoy tomadas en cuenta son un paso y una victoria muy importante para los feminismos", analizó la dirigente ladrillera a esta agencia.

Noé Ruiz, de CGT, respaldó reformas para ampliar participación femenina pero sobre tres ejes

La secretaria de Igualdad de Oportunidades y Género de la CGT, Noé Ruiz, respaldó el proyecto de reforma del estatuto de la CGT para incorporar un 50% de mujeres en la próxima elección de autoridades, programada para el 11 de noviembre, y defendió esa participación femenina aunque sobre "la base de tres pilares o ejes fundamentales".

En diálogo con Télam, la gremialista de la Asociación de Modelos Argentinos explicó que esos tres ítems claves son "la autonomía física, la económica y la posibilidad de acceder a los cargos de máxima decisión".

"La autonomía física es indispensable para que las mujeres avancen, y lo acaban de lograr con la sanción de la ley del aborto, pero también es elemental la autonomía económica, para dejar de depender de la administración masculina, y en tercer lugar es fundamental que las mujeres puedan acceder a cargos de máxima conducción", planteó.

Ruiz advirtió que, sin el cumplimiento de esos tres pilares, "todo es un sueño" y luego puntualizó que la propuesta de ampliar la participación femenina hasta el 50% "es válida si las mujeres ocupan las secretarías".

"No hay que olvidar que las mujeres mueven el 71% ciento del Producto Bruto Interno mundial, pero insisten en querer mandarlas a sus casas", se quejó.

Para llevar la reforma al plano de lo concreto, la gremialista propuso que cada secretaría del consejo directivo de la CGT debe tener un titular y un cotitular con el mismo poder de decisión.

"La Secretaría de Igualdad de Oportunidades y Género que conduzco en la central obrera procura el desarrollo integral de las personas y del país", aseguró Ruiz, y al referirse a la propuesta de reformar los estatutos para que haya más mujeres gremialistas en lugares de decisión remarcó que su "aspiración" es que se esa idea aplique "en serio".

En ese sentido, señaló que la CGT debe aplicar ese criterio "en serio"; sostuvo que el ámbito sindical "es muy complejo" y fue taxativa al expresar que la central representa el humor social del país, por lo que "es preciso afrontar el desafío con honestidad intelectual y ética".

"Si al final la iniciativa es tirada a la basura será responsabilidad de la conducción", advirtió Ruiz sin demasiados eufemismos, tras lo cual insistió: "Preferiría un 30% real y el respeto por aquellos tres pilares fundamentales a un 50% irreal y teórico. No es necesario que las sindicalistas sean secretarias generales nacionales de sus gremios para acceder a los cargos. Se requiere consenso y, sobre todo, hay que alcanzarlo sobre la base de la más absoluta unidad", argumentó.

Ruiz relató que a lo largo de su trayectoria luchó por el cupo femenino junto con otras dirigentes, en rechazo de la discriminación y la violencia, y explicó que desde 2017 mujeres de la política y del movimiento obrero comenzaron a acompañar la lucha.

Sobre la falta de voluntad para que el cupo gremial femenino se efectivizara en los hechos, Ruiz aseguró que "en el mundo sindical" eso se constató de manera "patética", ya que "se incluyeron recomendaciones para que nunca se concretase el cupo", reprochó.

Para la sindicalista, aquel fue "un momento distinto" en el marco de "un Estado patriarcal", que se reflejaba en que "las mujeres no tenían posibilidades, a pesar de su gran trabajo diario a nivel nacional", para ganar espacios de protagonismo, decisión y poder. Por todo esto, Ruiz celebró la iniciativa de la CGT y llamó a estudiar muy bien su aplicación.

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