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19 de junio de 2018

Francisco arremetió contra los "gobiernos sin escrúpulos"

Además apuntó que para destruir a una persona se empiezan por las calumnias y castigó a la <em>"comunicación malvada".� </em>

El papa Francisco denunció "la capacidad destructiva de la comunicación malvada" y criticó que, para "destruir a una persona", se empiece por "las calumnias". Sus palabras fueron pronunciadas durante una homilía celebrada ayer en Casa Santa Marta. Francisco recordó parte de la historia de Nabot, narrada en el Primer Libro de los Reyes, y aseguró que ese relato "es paradigma para la historia de Jesús, de San Esteban y de todos los mártires que han sido condenados usando un escenario de calumnias",

"También un paradigma en el modo de proceder de mucha gente, de tantos jefes de Estado y de gobierno. Se comienza con una mentira y, después de haber destruido, ya sea una persona, una situación con aquella calumnia, se juzga y se condena", lamentó Bergoglio, quien sostuvo que "en muchos países, se usa este método: destruir la libre comunicación".

"Por ejemplo, pensemos: existe una ley de los medios, de comunicación, se cancela esa ley; se entrega todo el aparato comunicativo a una empresa, a una sociedad que calumnia, que dice falsedades, debilita la vida democrática", insistió el Papa. "Luego vienen los jueces a juzgar a esta institución debilitada, estas personas destruidas, condenadas, y así va adelante una dictadura", avanzó, en línea con la denuncia que había hecho en su homilía del 17 de mayo sobre la relación entre jueces y medios de comunicación.

"Las dictaduras, todas, han comenzado así, con adulterar la comunicación, para poner a la comunicación en las manos de una persona sin escrúpulos, de un gobierno sin escrúpulos", criticó. "También en la vida cotidiana es así", subrayó Francisco, y agregó: "Si se quiere destruir a una persona, empiezo con la comunicación: hablar mal, calumniar, decir escándalos".

"Comunicar escándalos es algo que tiene una enorme seducción, una gran seducción. Se seduce con escándalos. Las buenas noticias no son seductoras: Sí, es bueno lo que ha hecho. Y pasa...", lamentó el obispo de

Roma

. "Muchas personas, muchos países destruidos por dictaduras malvadas y calumniosas. Pensemos por ejemplo en las dictaduras del siglo pasado. Pensemos en la persecución de los judíos, por ejemplo", convocó Francisco.

"Una comunicación calumniosa, contra los judíos; y terminaban en Auschwitz porque no merecían vivir. Oh... es un horror, pero un horror que sucede hoy: en las sociedades pequeñas, en las personas y en muchos países. El primer paso es apropiarse de la comunicación, y después la destrucción, el juicio, y la muerte", concluyó el Papa.

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