04/01/2026
La alarma neonazi en Brasil
Fuente: telam
Desde la Black Sun Rising Militia hasta las células desmanteladas por la Operación Núremberg, mientras la ONU denuncia la expansión del extremismo violento
>En Brasil se vuelve a hablar de la Black Sun Rising Militia, un grupo radical neonazi creado en la plataforma encriptada Signal para cometer atentados. Su fundador, Vincent Weidlich, un estadounidense de treinta años con padres germano-brasileños y una carrera en inteligencia artificial y neurociencias, fue detenido precisamente en el país latinoamericano el 14 de octubre de 2024.
“Black Sun Rising Militia era un grupo de extremismo violento neonazi, clasificado como motivado racial y étnicamente (REMVE). El análisis de los mensajes y las dinámicas internas ha demostrado que no se trataba solo de propaganda ideológica, sino de un verdadero entorno operativo”, explica a Infobae la experta brasileña Michele Prado, fundadora de Stop Hate Brasil y asesora especial del Centro para la Prevención de la Violencia Extrema de la Fiscalía de la República de Rio Grande do Sul (NUPVE-MPRS).
Weidlich ya había sido identificado en 2023 por la periodista sueca My Vingren, que se había infiltrado en un grupo online anterior llamado Nordic Federation cuando el hombre vivía en Noruega. La alarma sobre los planes terroristas de 2024 fue dada precisamente por Vingren. Su denuncia llevó a la detención de Weidlich en Brasil, acusado de delitos cibernéticos de odio.
Según las autoridades brasileñas, Weidlich, en el grupo Signal, con unos 150 miembros repartidos por Europa, Estados Unidos y Australia, incitaba a la violencia con mensajes explícitos como el uso de sustancias químicas para quemar rostros judíos, ataques para enfadar a los musulmanes y debilitar las democracias occidentales controladas, según él, por los judíos, proporcionando también listas de sustancias y consejos prácticos para actos de terrorismo. Michele Prado tuvo acceso al contenido del grupo en el canal cifrado Signal.“Se planificaban ataques violentos con instrucciones para llevarlos a cabo, centrados principalmente en los judíos, pero también contra personas negras y musulmanas”, explica la experta a Infobae. “Además, se compartían manuales y materiales técnicos con tácticas, técnicas y procedimientos terroristas, incluida la fabricación de explosivos y bombas químicas. También se daba cabida a la apología explícita del nazismo, a la simbología extremista y a la exaltación de los atentados con mensajes de odio sistemáticos, que deshumanizaban a los grupos a atacar y normalizaban la violencia como medio legítimo”, dice Prado.“El panorama brasileño es grave y multifactorial. No se trata de un único vector ideológico. Actualmente observamos que un líder brasileño del ‘Terrorgram Collective’ sigue libre y activo, y al mismo tiempo asistimos al crecimiento del extremismo islámico violento, aunque todavía poco discutido públicamente, así como a la proliferación de grupos de extrema izquierda en procesos de armamento”, declara Prado a Infobae.
Estos grupos operan de forma multiplataforma, donde cada plataforma desempeña una función específica en la dinámica extremista. “Telegram es hoy en día la plataforma más utilizada para la coordinación, la propaganda y el archivo de materiales. El reclutamiento suele comenzar en plataformas de juegos, redes sociales como Instagram y X, foros y chats aparentemente inofensivos. No hay dependencia de una única plataforma: la lógica es ecosistémica, descentralizada y distribuida”, añade Prado.
Se trató de una amplia acción judicial que se llevó a cabo simultáneamente también en los estados de San Pablo, Paraná y Sergipe. La operación desmanteló uno de los grupos neonazis considerados más organizados, violentos y estructurados aún activos en Brasil, conocido como Misanthropic Division, una organización extremista de orientación neonazi con raíces internacionales pero ramificaciones locales. Durante los registros, las autoridades incautaron numerosos materiales de apología del nazismo, entre ellos armas blancas como cuchillos y un puño americano, además de dispositivos electrónicos.
Los miembros se autodenominan skinheads neonazis y también habían adoptado, al igual que la Milicia Black Sun Rising, el símbolo del “Sol Negro”, emblema vinculado al ocultismo nazi y a la supremacía aria, que luego modificaron colocando en el centro la figura de un rifle AK-47 para representar la supremacía blanca y la exaltación de la violencia como instrumento ideológico. La estructura jerárquica incluía fichas de inscripción para los nuevos miembros, la producción de camisetas exclusivas, la solicitud de cuotas mensuales obligatorias para financiar la propaganda y las actividades, e incluso ceremonias de “bautismo”, auténticos rituales para reforzar los lazos internos y el compromiso extremista.
La relatora de la ONU visitó el país en 2024 y se reunió con un centenar de representantes de la sociedad civil. En su informe, las células neonazis brasileñas se describen como “peligrosos impulsores del racismo, el odio racial y la intolerancia, incluidos los discursos de odio en Internet”.
En los informes de Ashwini K.P. se citan varios casos de violencia escolar con agresores que incluso vestían uniformes militares y esvásticas, grafitis nazis en entornos educativos y amenazas con referencias nazis. En 2023, recordemos que Brasil se vio conmocionado por una serie de ataques violentos contra escuelas y niños, a menudo relacionados con la proliferación de ideologías neonazis.
“Brasil aún se encuentra en una fase inicial en el ámbito de la prevención y la lucha contra el extremismo violento y presenta graves deficiencias estructurales, como la ausencia de una lista oficial de designación de entidades terroristas, lo que dificulta el encuadre jurídico y la cooperación internacional”, explica Prado.
Fuente: telam



