08/01/2026
El vínculo económico entre China y Groenlandia: mariscos, minerales y proyectos de infraestructura
Fuente: telam
Empresas chinas invirtieron en tierras raras, hierro y zinc e infraestructuras. Sin embargo, los costos elevados, la presión geopolítica de EEUU y los límites ambientales frenaron su expansión en el Ártico
>La presencia e intereses de China en Groenlandia son más limitados de lo que asegura el presidente estadounidense, Donald Trump, y se centran sobre todo en el ámbito comercial, con varias incursiones mineras e industriales frustradas en los últimos años.
Hoy, la relación más sólida entre China y Groenlandia se articula sobre el comercio -especialmente de productos pesqueros- y una cooperación económica limitada, frente a interpretaciones que han vinculado el interés chino en la región a consideraciones de seguridad.
El principal vector del interés chino en Groenlandia ha sido la minería, en particular los minerales críticos como tierras raras, hierro, zinc, plomo, cobre o níquel, considerados estratégicos para la transición energética y las cadenas industriales globales.Sin embargo, el balance real muestra una presencia limitada y ningún gran proyecto en producción.El caso más relevante es el de Kuannersuit, uno de los mayores yacimientos potenciales de tierras raras, donde la empresa china Shenghe Resources entró en 2016 como accionista minoritaria de la entonces Greenland Minerals (hoy Energy Transition Minerals).El proyecto quedó bloqueado en 2021 tras la decisión del Gobierno groenlandés de prohibir la explotación de minerales con contenido significativo de uranio, una medida con amplio respaldo social y ambiental.En el fiordo Citronen, uno de los mayores yacimientos no explotados de zinc y plomo del Ártico, hubo acuerdos preliminares con un grupo chino para financiación y construcción, pero la promotora australiana terminó vendiendo el activo a un fondo de Dubái en 2024.
En conjunto, China ha invertido y participado, pero no opera ninguna mina en producción en Groenlandia, en un contexto marcado por altos costes, presión política y límites regulatorios.
Más allá de la minería, la presencia china en Groenlandia se ha articulado sobre infraestructuras proyectadas, comercio, turismo y cooperación científica, con un perfil económico bajo y sostenido.El episodio más sensible se produjo en 2018, cuando una gran empresa estatal china fue preseleccionada para participar en la ampliación de varios aeropuertos (Nuuk, Ilulissat y Qaqortoq).Donde sí existe una relación consolidada es en el comercio, especialmente en el sector pesquero.
De acuerdo a medios del país asiático, China se ha convertido en uno de los principales mercados para el marisco groenlandés -langostino ártico, fletán, bacalao o cangrejo-, con empresas locales que adaptan formatos, etiquetado y canales de venta al consumidor chino.El turismo y los intercambios culturales han crecido desde antes de la pandemia, con cooperaciones entre agencias, formación de guías y promoción del destino en el mercado chino, todavía reducido en cifras absolutas.El encaje de China en Groenlandia no puede entenderse sin el marco geopolítico que rodea a la isla.
A ello se suman límites estructurales que han contenido la proyección china, especialmente en el ámbito extractivo: costes elevados, falta de infraestructuras, escasez de mano de obra y una regulación ambiental cambiante han frenado o bloqueado proyectos.
Sin embargo, las rutas árticas impulsadas por empresas chinas no tienen a Groenlandia como puerto ni destino operativo.
(con información de EFE)
Fuente: telam
Donde sí existe una relación consolidada es en el comercio, especialmente en el sector pesquero.
De acuerdo a medios del país asiático, China se ha convertido en uno de los principales mercados para el marisco groenlandés -langostino ártico, fletán, bacalao o cangrejo-, con empresas locales que adaptan formatos, etiquetado y canales de venta al consumidor chino.El turismo y los intercambios culturales han crecido desde antes de la pandemia, con cooperaciones entre agencias, formación de guías y promoción del destino en el mercado chino, todavía reducido en cifras absolutas.El encaje de China en Groenlandia no puede entenderse sin el marco geopolítico que rodea a la isla.
A ello se suman límites estructurales que han contenido la proyección china, especialmente en el ámbito extractivo: costes elevados, falta de infraestructuras, escasez de mano de obra y una regulación ambiental cambiante han frenado o bloqueado proyectos.
Sin embargo, las rutas árticas impulsadas por empresas chinas no tienen a Groenlandia como puerto ni destino operativo.
(con información de EFE)
Fuente: telam



