25/01/2026
El año arrancó con una lluvia de dólares, pero el boom financiero aún no derrama en el mercado interno
Fuente: telam
Las reservas brutas ya están por encima de los USD 45.000 millones y el riesgo país perforó los 550 puntos básicos. Por qué a la economía doméstica, en especialmente al consumo, le cuesta mostrar señales claras de repunte
>El arranque del año mantiene una tendencia inmejorable para los planes del Gobierno. La fase 4 del plan monetario comenzó mejor de lo esperado, especialmente por los USD 900 millones que compró el Banco Central contra emisión de pesos, poniendo en marcha la remonetización de la economía.
Ecuador, el “comparable” de Argentina en este último año, también tuvo una drástica reducción de riesgo país hasta los 460 puntos básicos. En estos niveles está colocando un primer bono internacional en siete años. Para volver más atractiva la emisión, anunció que los fondos obtenidos se utilizarán para recomprar deuda, lo que a su vez generó más atracción sobre los bonos existentes.
El buen clima para mercados emergentes también lo aprovechó el mercado brasileño, cuyas acciones líderes acumulan una suba de 9% en dólares en el primer mes del año, solo superado por el oro, que trepó 14% y se acerca a los USD 5.000 la onza.
Pero la ansiada reducción del riesgo país de Argentina, que está en el nivel más bajo en casi ocho años, no se da exclusivamente por el buen momento que atraviesan los vecinos. Hay razones objetivas que están provocando un nuevo flujo de fondos de inversores internacionales en el mercado financiero local. Lo más claro es que el Central mantiene la compra de dólares diaria, en línea con el pedido del mercado para que avance con la acumulación de reservas.El Central insistió esta semana en que el piso de compras para el año es de USD 10.000 millones, lo que mejoraría significativamente su posición de reservas netas. Además, se mantuvieron con holgura los superávit gemelos, tanto fiscal como comercial.En una presentación el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, detalló que desde las elecciones legislativas ya ingresaron unos USD 2.800 millones por colocaciones de deuda. Se trata de bonos emitidos por empresas y provincias, que aprovecharon la reapertura del mercado tras el optimismo de los inversores luego de la victoria electoral del oficialismo.
Estas divisas se sumaron a la oferta estacional de dólares proveniente de la cosecha fina, lo que implicó un mayor flujo de divisas para esta época del año. Pero al mismo tiempo se verificó una caída sustancial en la compra de dólares por parte del mercado post salida del cepo cambiario.
En noviembre y diciembre la compra de dólares para atesoramiento se derrumbó a un nivel casi nulo en noviembre y a USD 1.100 millones en diciembre. Se trata de un gran contraste contra los picos de USD 4.500 millones de septiembre, luego de la victoria kirchnerista en la provincia de Buenos Aires.Pese a que el Central va camino a acumular más de USD 1.000 millones en enero y que el tipo de cambio operó en baja durante el mes, Javier Milei enfatizó que el mercado aún no está en condiciones de dejarlo flotar libremente. En resumen, las primeras semanas de enero resultaron ideales para el Gobierno: el dólar operó sin mayores sobresaltos, el Central acumuló reservas, cayó el riesgo país e incluso la inflación mostraría una baja respecto al pico de 2,8% de diciembre.
¿Qué preocupa en medio de esta bonanza financiera? Claramente las miradas se posan en el nivel de actividad. Por ahora el derrame de la notable mejoría financiera en “la calle” luce muy acotado.Los últimos datos de actividad económica reflejan este clima todavía frío en el mercado interno. La consultora Invecq consideró que hay varios sectores que vienen muy rezagados, lo que provocará que el crecimiento del PBI para este año sea mucho más acotado. “Esperamos un crecimiento débil para 2026, entre 2% y 2,5%”.Un crecimiento de 2,5% estaría lejos del 4% que proyecta el FMI y también por debajo de la estimación del 3,5% del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Central.
Aún con mucho viento a favor, muchos sectores de la economía todavía sufren la adaptación a las nuevas reglas de juego: mayor apertura económica, impuestos todavía altos y servicios públicos mucho más caros.
Por lo pronto, el año posterior a las elecciones legislativas apunta a ser muy diferente al que le tocó a Mauricio Macri en 2018. La crisis cambiaria que enfrentó a los pocos meses de un resonante triunfo electoral luce muy poco probable en el contexto actual. Y el arranque del año así parece demostrarlo.
Fuente: telam
Un crecimiento de 2,5% estaría lejos del 4% que proyecta el FMI y también por debajo de la estimación del 3,5% del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Central.
Aún con mucho viento a favor, muchos sectores de la economía todavía sufren la adaptación a las nuevas reglas de juego: mayor apertura económica, impuestos todavía altos y servicios públicos mucho más caros.
Por lo pronto, el año posterior a las elecciones legislativas apunta a ser muy diferente al que le tocó a Mauricio Macri en 2018. La crisis cambiaria que enfrentó a los pocos meses de un resonante triunfo electoral luce muy poco probable en el contexto actual. Y el arranque del año así parece demostrarlo.
Fuente: telam


