Por Damián Juárez
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El peronismo, dicen ellos, no está muerto. Creen que el año que se avecina será la posibilidad de volver a retomar el control de la estratégica provincia de Buenos Aires, que perdieron en 2015 a manos del "Huracán Vidal", que barrió casi con todo.
Los peronistas piensan, y asà lo afirmaron varios referentes en encuentros de fin de año privados, que finalmente terminarán yendo a las elecciones más unidos que separados, y que hoy por hoy la elección se parte en tres.
El partido del General se ilusionó esta semana con encuestas que lo muestran midiendo bien en el estratégico conurbano bonaerense, el cordón de 33 partidos que rodean a la ciudad de Buenos Aires y donde piensan ganar en 2017.
Los números que manejan Cristina, Scioli y los suyos miden hoy por hoy tres candidaturas en la provincia más grande del paÃs: la de la ex presidenta, la de Elisa Carrió en representación de Cambiemos y la de Sergio Massa por el Frente Renovador.
Una encuesta de AnalogÃas de esta semana da ganadora a Cristina con el 31,57%, secundada por Elisa Carrió con el 25,88% y Sergio Massa con el 23,70% en el conurbano.
Corrupción vs. economÃa
"Ellos van a decir que somos corruptos. Nosotros vamos a decir que la economÃa de este año fue un desastre. Y allà la gente decidirá", afirmó a Crónica un referente del peronismo en estos encuentros de fin de año, adelantando un poco cómo será el eje de la campaña que arrancará en los próximos dÃas, incluso durante el verano en la costa atlántica.
Los peronistas piensan que aunque la candidatura la encarne Carrió en provincia de Buenos Aires, algo que aún está por verse, o bien Jorge Macri, el intendente de Vicente López y primo de Mauricio, la verdadera candidata será MarÃa Eugenia Vidal, quien se pondrá la campaña al hombro basándose en la excelente imagen que mantiene, más allá de todos los problemas bonaerenses.
Varios encuestadores explican por lo bajo que a Vidal no le entran las balas de la recesión, que la gente adjudica a Macri, y está identificada en el imaginario popular como la persona que enfrentó a la policÃa corrupta y a las mafias.
Los peronistas creen además que pueden ganar en el conurbano pero no abrigan tantas esperanzas respecto del interior de la provincia, más ligado al ambiente rural y por ende cercano al gobierno nacional.
La mayor esperanza que tiene el peronismo es que la elección se polarice. Piensan que Massa se terminará desinflando, y confÃan en que se plantee un escenario blanco-negro. O sea que se vote a favor o en contra del gobierno, y en ese terreno creen que tienen chances de crecer.
Los movimientos iniciales de intendentes anti K tienden a desaparecer. Y el peronismo se junta lenta y sigilosamente. Esto no quiere decir que no vaya a haber internas si el sector de Florencio Randazzo y otros finalmente deciden enfrentar el kirchnerismo residual.
Pero el peronismo sabe bien por experiencia histórica que la unión hace la fuerza, y si Macri gana la elección de 2017 se encamina con ganas rumbo a las presidenciales del 2019, algo que en el peronismo ni siquiera quieren imaginar.