21 de abril de 2025
El día que el Loco Gatti fue figura en la Selección con una petaca de whisky al lado del poste: “Las hice todas”
Ocurrió durante la increíble y fundacional gira de la era Menotti: se inició en democracia y continuó tras el último golpe militar. Contra Rusia, Hugo Orlando Gatti brilló en un partido con unas condiciones muy particulares
Poca era la resistencia que podÃa oponerle el cuadro venezolano a los locales, que sentirÃan las bajas de dos titulares indiscutidos, que se encontraban de gira con la Selección: Daniel Passarella y Leopoldo Luque. En lugar de este último, actuó como centro delantero José Omar Reinaldi, que fue la figura de la noche, al anotar los dos últimos goles en ese perÃodo democrático en suelo argentino, y asà recordó aquel momento y lo sucedido unas horas después: “HabÃamos ganado un partido importante, porque con esa victoria quedamos a un paso de la clasificación a la siguiente ronda. Marqué un tanto en cada arco y parecÃa ser una noche normal para cualquier futbolista. Terminamos cerca de las 11 de la noche. Nos cambiamos y cumplimos con la rutina de ir a comer con algunos compañeros a uno de los carritos de la Costanera, cerca del estadio. En el trayecto, no se presentÃa nada en particular por las calles. Concluyó la cena tipo a las 2 de la madrugada y cuando quisimos salir, fue imposible porque ya estaban apostados los tanques y el ejército, que no te dejaban moverte para ningún lado. Fue una situación que nos sorprendió y tomamos conocimiento que se habÃa producido el golpe. Debimos quedarnos allà aproximadamente una hora másâ€.
El domingo 14 por la noche partieron desde Ezeiza en un agotador periplo de 50 horas: Buenos Aires – Las Palmas – Madrid – ParÃs – Zurich (descanso en un hotel) – Varsovia – Moscú – Kiev. La travesÃa no estuvo exenta de momentos complejos, como lo evocó Jorge OlguÃn: “Para mà era como estar viviendo un sueño, porque era difÃcil pensar que podÃa estar en la Selección y más hacerlo en una gira de esas caracterÃsticas. Nos tocó ir a la Unión Soviética, en un viaje que fue muy extenso y en el que tuve que afrontar un problema. Muchas cosas se hicieron mal, a las apuradas y entre ellas, mi visa, que estaba a nombre de Asad, otro compañero. Apenas llegamos a Moscú, me detuvieron los soldados que te revisaban en la aduana. Por medio de señas, meneaban la cabeza y con los dedos me hacÃan “dos y tres, dos y tresâ€. Obviamente no entendÃa nada, ni las señas ni el idioma. El dos era porque en la visa habÃa dos nombres, Julio Asad, y en el pasaporte, tres: Jorge Mario OlguÃn. Todo el plantel pasó y a mà me dejaron solo sentado en un banquito como en las pelÃculas (risas). La historia se solucionó cuando llegó gente de la embajada y pude sumarme al resto hacia Kievâ€.
El sábado 20, dÃa del choque con los rusos, lejos estaba Argentina de la calma. Los titulares de los diarios referÃan a un proyecto del poder ejecutivo para aplicar la pena de muerte en zonas de emergencia, un tiroteo contra un grupo de soldados en pleno San Telmo y el macabro recuento de 12 acribillados en el paÃs. La violencia campeaba en cada esquina y la situación se le habÃa escapado de las manos al gobierno. A muchos kilómetros de distancia, la Selección ganó 1-0 y dejó una tenue sonrisa en medio del caos, en un partido que quedó en el recuerdo por la victoria y las particulares circunstancias que lo rodearon, como lo evocó Hugo Gatti, una de las figuras: “Contra la Unión Soviética en Kiev las hice todas. Para entonarme, tomé un poco de whisky y el Flaco Menotti lo sabÃa. Yo tenÃa una botellita al lado del poste y cada tanto tomaba un traguito para motivarme y por el frÃo tremendo que hacÃa. Como ese partido, no habrá ninguno igualâ€.También en esa dirección van las palabras de Jorge OlguÃn, uno de los dos debutantes con la casaca nacional en esa jornada, junto a Daniel Passarella: “Es inolvidable, porque hicimos un muy buen partido y el Loco Gatti tuvo una actuación increÃble, las sacó todas y quedó en el recuerdo porque actuó con pantalón largo y un gorro de lana. Fue una experiencia muy especial, porque jugar en la nieve no es para cualquiera, al punto que cuando te caÃas al piso, debÃas levantarte rápido porque te quemabas. A la nieve la habÃan sacado en la previa con unas turbinas de avión, pero el césped quedó mojado y fue peor cuando volvió a nevar, porque los rivales si tenÃan experiencia en esas circunstancias, no se veÃan las lÃneas. Unos dÃas más tarde, ya estando en Polonia, nos enteramos de que los militares habÃan derrocado a Isabel Perón, pero los argentinos estábamos lamentablemente acostumbrados a los golpes de estado por esos años, por eso no nos sorprendió la noticia ni nos condicionó a la hora de jugar, porque ya habÃamos pasado por cosas de estilo en las décadas anteriores“.Fernando Niembro fue uno de los escasos enviados especiales que cubrieron aquella gira y tiene grabadas impactantes imágenes de lo vivido: “Fue un viaje larguÃsimo desde Buenos Aires y la primera escala fue Kiev, en la Unión Soviética, de allà a Katowice, en Polonia, una pequeña ciudad cercana a Varsovia y luego a Budapest, en las tres primeras escalas para la Selección. El primer partido quedó en la historia por muchos motivos, empezando por el clima: habÃa 10 grados bajo cero y tenÃamos la seguridad que no se iba a disputar, porque la capa de nieve que tenÃa el campo de juego era de un metro. Llegué allà varias horas antes y el que era el intendente del estadio, por intermedio del embajador que hacÃa la traducción, me dijo: ‘Quédese tranquilo, porque a la hora de comenzar, todo va a estar perfecto’. Y asà fue, porque con turbinas de avión, tiraron la nieve hacia los costados. Argentina ganó 1-0 con gol de Mario Kempes y durante el transcurso del encuentro, comenzó a nevar. Al concluir, los periodistas fuimos a los vestuarios como era rutina y los jugadores estaba ateridos del frÃo, solo consumiendo el agua que habÃan llevado, hasta que de pronto, se abrieron las puertas y aparecieron mozos de guantes blancos portando bandejas de plata con té calienteâ€.Con la desbordante alegrÃa de un logro tan impactante, el plantel continuó su derrotero en busca del segundo eslabón de la gira, que era nada menos que la poderosa selección de Polonia, que se habÃa alzado con el tercer puesto en el Mundial ‘74, donde fue la revelación. Asà lo recuerda Fernando Niembro: “Estando en Polonia, la noche anterior al partido, nos enteramos del golpe de estado, a través del José MarÃa Muñoz, que era quien nos informaba en forma permanente. Mi padre tenÃa actividad polÃtica en ese momento como asesor en el Ministerio de Trabajo y querÃa tener datos, ya que, obviamente, la información de lo que ocurrÃa en Argentina no abundaba. Llegué al estadio con varias horas de anticipación, me instalé en la cabina y Enrique Macaya Márquez, desde Buenos Aires, me dijo: ‘Fernando: el partido finalmente se va a televisar en directo’. Era la primera en mi vida que iba a relatar. Era dificilÃsimo conseguir una comunicación telefónica con nuestro paÃs, pero al terminar el cotejo, logré hablar con mis padres, que me confirmaron que estaban bien y me ampliaron un poco los detalles de lo que se estaba viviendo. Pensamos que la gira se iba a suspender, pero siguió tal como estaba programadaâ€.Ajenos a lo que estaba pasando en su tierra, los futbolistas nacionales volvieron a mostrar un alto nivel y se impusieron por 2-1. Héctor Scotta habÃa sido el máximo artillero de la temporada ‘75, batiendo todos los récords, al convertir 60 goles. Esa performance le hizo ganarse un lugar en el elenco nacional y ser parte de aquella gira: “El señor Menotti no me querÃa (risas), pero me tuvo que convocar. Su preferido en la posición de puntero derecho era René Houseman, con quien disputábamos limpiamente el puesto y con el que jamás tuve un problema, porque era un tipo sensacional. Fui a la famosa gira del mes de marzo, pero en Rusia no jugué, pese a que el técnico me hizo hacer precalentamiento largo tiempo. Si no me avisan, todavÃa estoy ahà (risas). Recuerdo que unos dÃas más tarde estábamos cenando y vinieron Menotti y el presidente de la delegación para contarnos que habÃa habido un golpe miliar y que Videla habÃa afirmado que la Selección debÃa seguir su curso y terminar la gira. Sinceramente, estábamos todos asustados, porque no sabÃamos qué estaba ocurriendo realmente en el paÃs. Ese dÃa enfrentamos a Polonia y tuve la suerte de hacer un lindo gol tras una asistencia de Leopoldo Luque, pero no tuve ni tiempo de festejar, porque automáticamente me reemplazó por Houseman, que convirtió el segundo y ganamos 2-1″.
