“¿Qué nos enseña el juzgamiento de los derechos humanos por parte del Poder Judicial? Es importante señalar que es un verdadero modelo internacional, pero también es un modelo de cómo funcionan los mecanismos de juzgamiento de derechos humanos. En primer lugar, esto nació en las calles. Casi todos los movimientos de derechos humanos nacen desde las calles, desde la pasión de cada uno de los seres humanos. Asà ha ocurrido con casi todos los movimientos de derechos humanosâ€, dijo Lorenzetti, que también destacó que fue recibido por todos los poderes del Estado y reconocido en distintas épocas, una verdadera polÃtica de Estado. “Esto forma parte del contrato social de los argentinos, es un consenso extendido por todos los partidos polÃticos en la sociedad, por todos los poderes del Estado durante mucho tiempo. Es excepcional, porque hay muy pocos temas en los cuales los argentinos tengamos semejante nivel de consenso a lo largo de muchos años en todos los poderes del Estado, por todos los sectores polÃticos y en todos los niveles. Es un modelo que debemos repetirâ€, expresó.
A continuación recordó el momento en que la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad de las leyes que impedÃan juzgar los crÃmenes de lesa humanidad y explicó que esa decisión abrió un panorama complejo, con un Poder Judicial diezmado y numerosos tribunales incompletos o saturados. Frente a esa situación, se debatió si crear un tribunal o una ley especial, pero finalmente se optó por avanzar con los tribunales y normas ya existentes, para preservar la legitimidad democrática del juzgamiento. “Cuando hablamos del juzgamiento de derechos humanos, debemos preservar la legitimidad democrática. Se hace dentro de la democracia con las instituciones de la democraciaâ€, sostuvo. Para afrontar los desafÃos logÃsticos, se conformó una comisión interpoderes que contó con la colaboración de los tres poderes del Estado.
“Es un proceso que nació en las calles, que recorrió todos los poderes del Estado durante mucho tiempo, que forma parte del contrato social de los argentinos y se hizo dentro de la legitimidad democráticaâ€, destacó el juez. También opinó que este proceso “significó reconectar a los poderes judiciales, pero también a todas las instituciones con la sociedad. La mejor prueba de esto es que cuando se decidió algo contra ese consenso hubo una enorme reacción en todo el paÃsâ€, dijo en relación a la sentencia conocida como el 2x1. “Hubo una reacción muy grande en todo el paÃs, se percibÃa que esto podÃa significar una desconexión, un retroceso. Entonces, tengamos presente que cuando las instituciones funcionan, tienen que orientarse hacia la reconexión con el humor social. No un populismo, sino percibir con el oÃdo cuál es el consenso social en los grandes temas de derechos humanosâ€, comentó. Más adelante el juez recordó “una conversación con una jueza de Estados Unidos, que ya no está, O’Connor, que me decÃa que lo más importante que tiene que tener un juez, sobre todo en Corte Suprema, es el oÃdo respecto del rumor que percibe en el consenso socialâ€. Seguidamente dijo que las instituciones tienen que ir guiando los grandes consensos sociales que unifican, y en relación a esto contó que algo parecido pasó cuando el Poder Judicial tuvo que resolver la crisis económica del año 2000 y 2001: “hubo una enorme crisis y hubo muchÃsimos problemas porque se habÃa desconectado el Poder Judicial respecto de otro tema de derechos humanos, que era la protección de la propiedad de los ahorristas argentinos. Cuando entré a la Corte recuerdo muy bien que casi toda la gente que me acompañó Rafaela me decÃa, ‿por qué no te volvés? Porque no se podÃa entrar. TenÃamos que entrar escondidos por la reacción social contra alguna sentencia, principalmente el caso Bustos, que habÃa legitimado las normas de emergencia económica y afectaba el ahorro de los argentinos. Nos costó dos años de negociaciones internas en la Corte para decir que los argentinos tienen derecho a que sus ahorros estén protegidos. Lo que está ahora incluso en el Código Civil y Comercial de la Nación, recogido expresamente, que el contrato tiene el carácter de propiedad, es decir, los ahorros de los argentinos también constituyen un derecho fundamental y están protegidos. Ahà vemos también otro ejemplo de conexión-reconexiónâ€, señaló.“Los derechos humanos tienen que ver con el carácter de humanidad. ¿Y qué significa el carácter de humanidad? Eso lo tenemos en la Constitución, porque son aquellos que forman parte del contrato social de los argentinos. Está en la Constitución y, sobre todo, no puede cambiarâ€, mencionó Lorenzetti. Sobre esto agregó que Argentina tiene una larga historia pendular que hace que cada tanto se cuestionen los consensos básicos y empecemos a discutir todo de nuevo. “Necesitamos una estabilidad, que es un consenso básico, y esos son los derechos humanos. La Constitución nos da una identidad, que no puede cambiar con cada gobierno o con cada década o con cada periodo. Necesitamos reafirmar esa identidad que son los derechos fundamentales. No podemos volver a discutir este tema sobre los juicios de lesa humanidad porque ya está resueltoâ€, opinó el juez. “¿Qué otros temas tenemos en derechos fundamentales que están resueltos? Las cuestiones de género. También nació en las calles, también nació en la lucha de unas pocas personas que se animaron a decir “hay un problema con la mujerâ€. Nosotros recibimos esas primeras quejas y decidimos crear la Oficina de la Mujer en la Corte Suprema y la Oficina de Violencia Doméstica hace ya bastantes años, y eso se reprodujo en todo el paÃs con Carmen Argibay. Eso generó en las calles un proceso que fue creciendo y se hizo masivo, y terminó en el reconocimiento de la igualdad de género, y una fuerte polÃtica de Estado reconociendo la diversidad de género, no solo la igualdad, sino la diversidad. Hoy lo tenemos en el Código Civil y Comercial de la Nación. Y hay otros. Cuando nosotros hablamos de libertad de expresión, la hemos reconocido en numerosos fallos de la Corte Suprema y de casi todos los tribunales del paÃs, tanto federales como provinciales. Y esto tampoco tiene que cambiar, porque está en la Constitución, está en la tradición legislativa y está en la tradición judicial de la Argentina, y forma parte del consenso que cada persona pueda opinar, decir libremente lo que piensa sobre cualquier temaâ€, manifestó Lorenzetti.Seguidamente habló de los ataques a los poderes judiciales que, según su parecer, se debe a que “aplican la leyâ€. “¿Cómo se hace ese ataque? De diversas maneras: no designando jueces y juezas. Nosotros ya estamos casi en el 35% de vacantes en la Justicia Federal; o bien haciendo que los tribunales sean elegidos electoralmente, como ocurrió en México; o bien sacándoles el presupuesto; o bien condicionándolos de alguna otra manera, con leyes. Hay un ataque a los poderes judiciales. Detrás de ese ataque a los poderes judiciales hay un ataque a las democracias porque se debilitan los poderes de controlâ€, aseguró el magistrado.
Antes de Lorenzetti presentó la conferencia la Dra. RocÃo Alcalá, presidenta de la Cámara Federal de Apelaciones de Chaco, que también participó del libro “Derechos Humanos y Juicios de Lesa Humanidad: la visión de la magistratura†. En sus palabras de presentación Alcalá aseguró que “la justicia y la defensa de los derechos humanos son más que nunca una prioridad y una responsabilidad de todosâ€, para luego destacar que “desde nuestro rol como jueces tenemos una función trascendental: contribuir a consolidar la democracia y a fortalecer el Estado de derecho, no sólo mediante la aplicación de la ley, la independencia judicial, la garantÃa de un juicio justo e imparcial, sino que la justicia tiene la capacidad de reparar heridas abiertas en la sociedad, promover la reconciliación y prevenir la repetición de hechos atrocesâ€.
Luego habló Manuel Pizarro, juez de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, y también coautor del libro, y subrayó que “en la etapa primigenia que fue el juicio a las Juntas, un juicio valiente, un juicio donde todavÃa estaban los detentores de la dictadura, entre ese parangón y lo que va a suceder luego en el año 2003, a partir de un esfuerzo fundamentalmente de la ciudadanÃa, la ciudadanÃa que entendió que debÃa haber justiciaâ€.Participaron del evento el gobernador de la provincia, Leandro Zdero, y otras autoridades de la gobernación.