14 de mayo de 2026
La dictadura cubana reconoció que la crisis energética empeorará porque se agotó el petróleo que donó Rusia
Lo afirmó el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, quien indicó: "No tenemos absolutamente nada de diésel"
La dictadura cubana reconoció públicamente que la crisis energética en la isla se intensificará en los próximos días debido al agotamiento del petróleo donado por Rusia, según declaraciones del ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy.
Durante una comparecencia especial en la televisión estatal, el funcionario advirtió que el país atraviesa una situación "muy tensa", agravada por el aumento de las temperaturas y la falta de combustible para sostener el sistema eléctrico nacional.
"La situación es muy tensa, está convirtiéndose en más calurosa", dijo en alusión al impacto del verano caribeño sobre la demanda de electricidad.
El ministro informó que la donación de petróleo ruso recibida a finales de marzo ya se agotó y que, en consecuencia, las reservas de combustible del país están prácticamente exhaustas: "No tenemos absolutamente nada de diésel", subrayó.
En ese sentido, detalló que la llegada a la isla de un buque ruso con 100.000 toneladas de crudo permitió una mejoría temporal, con una reducción de los apagones e incluso varios días sin cortes en La Habana.
Sin embargo, advirtió que esa mejora fue solo "un espejismo temporal". El crudo ruso "se estiró hasta principios de mayo y ya se agotó", explicó; dejando al Sistema Electroenergético Nacional (SEN) sin reservas de combustible.
El ministro recalcó que la principal causa de esta "aguda crisis energética" es el "férreo bloqueo energético" impuesto por Estados Unidos desde enero, que ha impedido la llegada de otros cargamentos de combustible a la isla. "Un bloqueo energético que viene posterior a un bloqueo que teníamos durante muchos años, y lo que hizo fue agudizar y tensar más la situación económica y energética del país", señaló De la O Levy.
La falta de combustible ha provocado que los apagones en la capital superen las 22 horas diarias. "En La Habana, los apagones ahora exceden las 20-22 horas", afirmó el ministro, quien reconoció que, cuando se restablece la corriente, suele ser solo por breves lapsos de entre una y cuatro horas. La situación en otras provincias, según admitió, es incluso "mucho peor" desde hace meses.
El funcionario del régimen explicó que, actualmente, el SEN opera únicamente con termoeléctricas, la generadora Energás y parques solares fotovoltaicos. Sin embargo, el aporte de la energía solar resulta insuficiente debido a la falta de baterías y la variabilidad de las condiciones meteorológicas: "Sin costosas baterías para almacenar la electricidad generada por los paneles, no hay alivio durante la noche, cuando la demanda es mayor", indicó.
Ante la escasez de energía, la vida cotidiana se ha visto profundamente afectada: muchos residentes deben aprovechar los breves momentos con electricidad, incluso de madrugada, para realizar tareas básicas como cocinar o lavar ropa, y en algunos casos, ni siquiera pueden cargar sus teléfonos o vehículos eléctricos.
Además, la precariedad del suministro ha derivado en protestas nocturnas, con grupos de ciudadanos que salen a las calles golpeando cacerolas para expresar su descontento.
De la O Levy insistió en la necesidad de transformar la matriz energética para lograr la independencia de las importaciones de combustible y reiteró que la situación se mantendrá crítica mientras no se consigan nuevas fuentes de abastecimiento.
Según la empresa estatal Unión Eléctrica, los apagones previstos podrían dejar sin luz hasta al 63% del país en una sola jornada, la cifra más alta desde 2022.