23 de mayo de 2026
Entusiasmo en el Gobierno por la visita del Papa y la posible maniobra de la oposición que enciende alertas
En la Casa Rosada destacan la baja de la cifra de la pobreza y creen que mejorará el vínculo con la Conferencia Episcopal. En el peronismo, en cambio, creen que no hay dudas de que habrá gestos de independencia. El factor Trump
El canciller Pablo Quirno estaba tan feliz ayer por la -casi certera- posibilidad de que el Papa visite la Argentina que se adelantó a festejar la noticia en X incluso antes de que hubiera una confirmación del Vaticano. En el Gobierno están convencidos de que es un hecho que León XIV pisará Buenos Aires antes de fin de año. Pero, sobre todo, creen que el paso del Sumo Pontífice no tendrá ningún sinsabor. Al contrario, se muestran totalmente seguros de que será "ciento por ciento" ganancia política para el oficialismo, a pesar de la cercanía ideológica que tenía Robert Prevost con Francisco.
"La visita va a ser muy positiva", dijo un dirigente de peso en el Gobierno que tiene representatividad ante la Iglesia. Otro funcionario de perfil aseguró que "no hay forma, jamás", de que haya claroscuros en la visita, a pesar del perfil de derecha del Gobierno, de su afinidad extrema con Donald Trump y del hecho de que su máximo líder se haya referido a Francisco como "el maligno en la tierra" (aunque luego se disculpó).
No creen que durante su visita el Papa, nacido en Chicago y formado en Perú, que inauguró su papado con un perfil de "puente" entre culturas y visiones eclesiásticas, genere algún comentario que pueda ser leido como crítico de Milei. Esto a pesar de que para su elección fue clave la cercanía con Francisco (a quien, por cierto, había conocido en Buenos Aires).
Al contrario, en la Casa Rosada se ilusionan con que la imagen de Milei recibiendo a León en la Argentina será "una foto fuerte y positiva".
Las declaraciones se hicieron en off: no queda bien hablar en voz alta de una intención política detrás de la recepción del máximo líder de la Iglesia Católica dos meses antes de que se inicie el año de las elecciones presidenciales, donde Milei quiere buscar su reelección.
En Balcarce 50, además, especulan con una mejora en la relación con la Conferencia Episcopal Argentina, que se desarrolla entre rispideces prácticamente desde la llegada del jefe libertario a la Casa de Gobierno. De hecho, adelantándose a la novedad que esperan se anuncie en breve, el Gobierno empezó a tender puentes con la Iglesia.
Anteayer, en la previa del Tedeum por el 25 de Mayo, el canciller Quirno y la minista de Capital Humano, Sandra Pettovello convocaron -y lograron recibir- al arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en el Palacio San Martín, para mejorar el diálogo en la previa del tradicional discurso del líder eclesiástico en la Catedral Metropolitana por el 25 de Mayo que en años anteriores se mostró crítico de la administración nacional.
"Seguro que todo esto (de la posible llegada del Papa) ayuda a tener mejor relación con la Conferencia", sostuvieron en LLA. Si viene el Papa, calculan en Gobierno, la CEA estará obligada a trabajar en conjunto con ellos. "De ninguno de los lados se van a querer generar problemas en medio de la visita papal", deslizaron.
Optimistas, en la Casa Rosada descartan de plano cualquier tipo de guiño de León a la oposición peronista, a pesar de que el PJ históricamente se apropió -o buscó apropiarse- del concepto de justicia social. "La pobreza bajó y es uno de los datos más positivos de nuestro Gobierno", acotaron en la cúpula.
Sí avizoran posibles encontronazos con la oposición. Un funcionario planteó la sospecha sobre eventuales cruces en términos irónicos: "Es posible que el partido que hace un par de años nos decía antidrechos, nos pedía que saquemos nuestros rosario de sus ovarios o que cantaba 'iglesia, basura, vos sos la dictadura haga algún intento de apropiarse de la venida del Papa", dijo.
El mismo nombramiento de León XIV había generado una rispidez entre el Gobierno y el kirchnerismo. En particular, por los duros cuestionamientos del líder piquetero Juan Grabois. Fue cuando el oficialismo publicó un comunicado para festejar la llegada del nuevo Papa "con profunda esperanza" en tiempos de "confusión, fragmentación y desafíos globales" pero al mismo tiempo, el Presidente, en su cuenta personal, escribió: "Las fuerzas del cielo han dado su veredicto de modo claro. No más palabras Sr. Juez. Fin", y debajo puso una ilustración que mostraba al nuevo papa con una cara de león, para luego replicar varios mensajes de usuarios afines que buscaban asimilar el nuevo nombre papal con una suerte de "gesto" hacia los libertarios.
En el peronismo están convencidos exactamente de lo opuesto. "León va a hacer sí o sí gestos de independencia de Milei. Es una confrontación que va más allá de este Gobierno. Es un Papa con un mandato, y ese mandato está contra (Donald) Trump y los que le siguen, por un problema de subsistencia mundial", dijo un ex funcionario de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner y de Alberto Fernández.
Esas críticas seguramente se produzcan con "nivel Papal", acotaron. Es decir, con protocolo y cuidado de los usos y costumbres. De la misma forma, en el propio peronismo creen que no hay forma de que un referente como Grabois pueda capitalizar una visita de tal magnitud. "No tiene la estatura".