Por Florencia Bombini
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"A Álvaro lo único que le importa es volver al cuartel". Las palabras corresponden a Mariana Sánchez, la mamá de este joven de 22 años con síndrome de Down que se convirtió en el símbolo de la ciudad de Junín gracias a su poder de superación para cumplir su sueño de ser bombero.

Está muy cerca de cumplirlo, pues en las últimas semanas la familia pudo concluir una serie de trámites burocráticos que llevaron nada menos que tres años. Con las firmas necesarias de las autoridades de la provincia, la gobernadora María Eugenia Vidal, el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, y el ministro de Economía, Hernán Lacunza, Álvaro Lafarge pudo convertirse en el primer efectivo con esta discapacidad en una fuerza de seguridad en Argentina.

El pasado viernes la familia aprovechó su estadía en Buenos Aires para mantener una reunión con la gobernadora, tal como había ocurrido con Ritondo días atrás.

El próximo paso es que se acerque alguna autoridad a la ciudad para "ponerlo en función", según detalló su madre, para que "Álvaro entre a trabajar en planta permanente, como cualquier persona. Según me confirmaron, en mayo ya va a poder volver al cuartel".

Su pasión por esta profesión comenzó hace tres años cuando "el jefe que estaba antiguamente le permitió acceder, siempre supervisándolo, y fue adquiriendo los conocimientos. Siempre le enseñaron el manejo de la vocación y estaban interesados en contar con él, en ayudarlo".

Por eso, explicó Mariana, "la alegría de mi hijo va a ser el día que vaya al cuartel como antes, es lo que único que le importa. Le podemos decir que está todo listo pero todas las noches él piensa en volver a trabajar".

Un jinete de primera

Álvaro también es un apasionado por la equitación, actividad que empezó a desarrollar en 2008 y por el cual obtuvo numerosos reconocimientos. "La primera palabra que dijo fue caballo", comentó su mamá, quien recordó que "lo ayudamos a hacer lo que a él le gusta. De esta manera, empezó alrededor de las pistas y su profesor nos dijo que podía dar un paso más. Entonces, siguió de a poquito, saltando palos hasta que comenzó a competir y fue distinguido varias veces". Por eso, su página de Facebook se llama "Álvaro Lafarte, un jinete de Primera".

Hace de todo

Además, el nuevo bombero de Junín realiza actividades como rugby, fútbol, básquet y natación, "siempre con gente convencional", explicó Mariana.

"Está muy sociabilizado y eso es lo que más me importa a mí. Era nuestro desafío desde que nació. Luchó en todos lados para integrarse y hoy lo quiere todo el mundo en Junín", agregó su madre, orgullosa.

Álvaro es el quinto de los seis hijos de la familia Lafarge. Tiene cuatro hermanas mujeres y un hermano menor que se llama Ian, fue adoptado y sufre discapacidad mental y motriz de alto grado.