24 de agosto de 2021
Familiares de un desaparecido reclamaron la "pena máxima" para los represores y la apertura de los archivos
Lo pidieron la esposa y la hija de Ricardo Chidichimo, militante peronista secuestrado y desaparecido en noviembre de 1976, al declarar ante el Tribunal Oral Federal 1 (TOF) de La Plata.
Florencia Chidichimo, la hija de un militante peronista que está desaparecido. La esposa y la hija de un hombre desaparecido durante la última dictadura militar reclamaron este martes "pena máxima" para 17 represores, entre ellos Miguel Etchecolatz, y pidieron la apertura de todos los archivos de la época en la que se aplicó terrorismo de Estado en el paÃs, al declarar en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno de Lanús.
"Esta es la punta del iceberg; hubo mucha más gente, no solo militares, también la Iglesia; por eso pedimos que se abran los archivos", expresó este martes Florencia Chidichimo, hija de Ricardo Chidichimo, militante peronista secuestrado y desaparecido en noviembre de 1976, al declarar ante el Tribunal Oral Federal 1 (TOF) de La Plata.
Desde octubre último, el TOF 1 juzga a 17 represores por los delitos cometidos contra casi 500 vÃctimas secuestradas, torturadas y desaparecidas en los centros clandestinos conocidos como Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y "El Infierno" de Lanús.
"Desde lo más profundo de mÃ, a 45 años (de los crÃmenes), les pido la máxima pena para estas personas (los represores)", reclamó Florencia Chidichimo, quien expresó su dolor por no haber podido, ni siquiera, recuperar el cuerpo de su padre, 45 años después de su secuestro y crimen.
⚖️ En el juicio por los delitos de
#LesaHumanidad
cometidos en Pozo de Banfield, Quilmes y Lanús, declara Florencia Chidichimo, hija del desaparecido Ricardo Chidichimo, secuestrado el 20 de noviembre de 1976 en Ramos MejÃa.#Abuelas
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— Abuelas Plaza Mayo (@abuelasdifusion)August 24, 2021
"Además de desaparecer a mi padre nos quedamos sin casa, sin el sueldo de mi papá, sin el sueldo de mi madre, perseguidos, hay algo de la persecución que no puedo poner en palabras, es permanente el miedo, eso sà lo lograron pero no lograron separarnos ni callarnos; la justicia tarda pero llega, la justicia también podrÃa pedir perdón por esa tardanza", reflexionó la mujer en un relato desgarrador.
Cristina Del RÃo vio como secuestraban a su esposo y perdió su trabajo en la Municipalidad de La Matanza. También, declaró este martes la esposa de Chidichimo, Cristina del RÃo, quien contó haber sido "testigo presencial" del secuestro de su marido, cometido el 20 de noviembre de 1976 en la casa de ambos de Villa Luzuriaga, de donde los dos intentaron huir cuando llegó la policÃa, pero fracasaron.
Dijo que luego la policÃa los llevó adentro de la casa y los separó en dos ambientes distintos: a ella la llevaron a una habitación donde fue "manoseada" por los efectivos que, tras saquear la vivienda, se llevaron detenido a Chidichimo, quien se desempeñaba como meteorólogo, trabajaba en el Servicio Meteorológico Nacional y militaba en Montoneros.
Luego de esos hechos, Cristina se dirigió a casa de la familia de su esposo, con cuya madre Nélida, una de las Madres de Plaza de Mayo LÃnea Fundadora, comenzó a buscar a Chidichimo.
"Volvà a trabajar en mi trabajo en la municipalidad de La Matanza, pero las personas se alejaban de mi. Y un dÃa me llamaron y me dijeron que presentara la renuncia o, si no, me iban a hacer renunciar igual y me iban a poner en la Libreta CÃvica el sello de `subversiva`. Asà que tuve que renunciar", relató Cristina.
La mujer del desaparecido relató su búsqueda por distintos lugares y su encuentro con Alfredo Astiz cuando el represor se infiltró en Madres, bajo la identidad falsa de Gustavo Miño y con el ardid de buscar a un hermano desaparecido.
Cristina recordó también una situación que despertó sospechas en ella en cuanto a Astiz. "¿Asà que tu marido andaba en la joda?, le preguntó el apodado "angel rubio". Ella se paralizó ante ese comentario y asà comenzó a dudar del represor.
La audiencia virtual de otra jornada en el juicio por delitos de lesa humanidad.Recordó que le advirtió a las Madres sobre su mala impresión de Astiz, pero no tuvo éxito porque ellas lo creÃan "buenÃsimo".
ChidÃchimo estuvo secuestrado en la Brigada San Justo y en la Brigada de Lanús, conocida como "El Infierno", y hasta el momento sigue desaparecido.
"Pido justicia para Ricardo y para los 30 mil compañeros, quiero cárcel común y efectiva para cada uno de ellos (los represores)", reclamó Cristina.
Recordó que desde pequeña le decÃa a su hija Florencia: "Nosotros no vamos por la revancha ni nos manejaremos con odio; este paÃs un dÃa nos va a dar justicia y este juicio es la ofrenda a mi hija por esas palabras que le dije cuando era pequeña".
Rubén Ares, un sobreviviente del cautiverio en los centros clandestinos. Emocionada, la mujer concluyó su testimonio leyendo unos versos de un poema escrito por su suegra, Nélida, quien en el cumpleaños número 30 años de su hijo escribió: "tierra, hoy te pregunto temblando, ¿lo tienes tu?".
También declaró en esta jornada, Ruben Ares, sobreviviente del Pozo de Banfield, quien relató sollozando sus padecimientos en ese centro clandestino de detención, donde un dÃa intentó quitarse la vida rompiendo una lamparita de la luz.